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viernes, septiembre 13, 2013

El laberinto





Juan se fue internando en el laberinto sin darse cuenta, debido a que nunca había creído en su existencia, y a que los laberintos solo se pueden vislumbrar desde el cielo.
Como Juan no sabe volar, no lo pudo ver y una vez dentro ya no pudo escapar.



1 comentario:

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Cierto, ese es el miedo de meterse en un laberinto.
MB.