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sábado, abril 11, 2015

Las dudas de Ricardo






Ricardo sabe que ha llegado el momento de buscar el sitio donde pasar el resto de sus días. Hasta ahora ha vivido su soltería sin ninguna atadura, viajando por varios países, unas veces por trabajo, otras por placer. Ha indagado en internet en diferentes portales especializados y ha llamado a varios teléfonos para ampliar la información. Se ha interesado por la calidad de los materiales y por los precios que marca el mercado. Sabe que si decide comprar calidad tendrá que pagarla. Lo único que tiene claro es que quiere que la ubicación esté cercana a la de sus padres. En cuanto a la inauguración de su nueva residencia, quiere que sea en una reunión con sus más íntimos y con la bendición de su tío cura.
Esta mañana ha dado la señal para reservar su nueva morada. Se ha decidido por uno de nogal con un sencillo forro interior de color crema. Por la tarde el médico le ha confirmado nuevamente el fatal diagnóstico, dándole dos meses de vida. Ricardo se muestra pensativo al volver a casa con la carpeta de los cuidados paliativos, ya que no sabe si contratar para su funeral a un violonchelista, o un coro de voces blancas.

2 comentarios:

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Impresionante, algo cruel ... aunque ... quizás sea la mejor forma de aceptarlo.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Hay gente que se muere totalmente consciente, viendo que ya del hospital no sale, que se va directamente para el nicho y que las cosas que solía hacer ya son historia. Un recuerdo como tantos otros que se fueron, pero esta vez el que se va es uno mismo, sin saber muy bien como ni a donde. Solo sabe sin ninguna duda que se va y no vuelve. Se va para siempre y el resto de lo que fue, es solo un recuerdo, uno más que se va y que se confunde entre otros recuerdos que nunca se sabe si fueron en realidad asi o fueron cambiando con el paso de los años.