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jueves, octubre 30, 2014

Comer o no comer


Foto publicada por Heraldo de Aragón




Hace unos días en un pueblo de Navarra llamado Buñuel preparaban un rancho popular en una holla de tres metros de diámetro. Mientras cientos de vecinos esperaban para hincarle el diente,  un joven  envalentonado por altas dosis de alcohol apostó con sus amigos a que era capaz de saltarla sin consecuencias.  La apuesta quedó como el salto, es decir a medias, con el chico dentro del rancho y el veinte por ciento del cuerpo con quemaduras de gravedad que ahora cura en el hospital.
Pero esta descalabrada noticia tiene un final aún más "jugoso". Tras el inicial susto y la lógica alarma de los asistentes ante tan desafortunada apuesta culinaria, los comensales debatieron sobre la conveniencia o no de comer el guiso, que ahora incluía restos del vecino.  Finalmente muchos decidieron disfrutar de la comida y no perder el tiempo en estériles discusiones mientras las viandas se enfriaban.
Visto lo visto, propongo a la RAE que acepte como gentilicio de Buñuel, la palabra buñuelo.

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1 comentario:

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Buñuelazo, más bien, mimarzgz.