jueves, noviembre 01, 2007

COMENCÉ LA CARRERA

Arranqué la puerta de su quicio
y despojado ya mi cuerpo de ladrillos
comencé la carrera.

Respirando violetas y expirando polvaredas
me dió el alto la muerte;
-¡ no doy limosna a desconocidos!-.
La parca desconcertada se levantó el faldón
entre el alborozo de cipreses
y el bostezo de lagartos.

Comencé la carrera
salpicado el rostro de nubes y hielos
el diablo me pidió fuego;
-¡ no fumo!-.
Con sus pezuñas rasgó un charco
entre las carcajadas de un coro de niños muertos.

Comencé la carrera
crucé ríos
escalé montañas
navegué mares
y, al fin, extenuado
me arrodillé ante la fuente
y metí la cabeza en su regazo
tomándome de las manos
la muerte y el diablo.

1 comentarios:

Miguel Ibáñez dijo...

Pues oye, ni tu blog ni tus textos están mal, tocayo.
Así que te pongo ahora mismo en mi lista de enlaces.