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sábado, mayo 16, 2020
Matar a Alonso Quijano
Tras una lectura larga y apasionada acabo de terminar hace unos minutos El Quijote.
Ha sido extraño sentir entre mis manos cómo se apagaba la vida de Alonso Quijano, a quién tanto cariño he tomado como a su escudero Sancho Panza. Sancho seguirá vivo entre los suyos y será el Sancho de siempre, ya que él no mutó. Alonso Quijano ha sido durante toda la aventura otra persona: un loco en la percepción de la realidad, pero cuerdo en muchos de sus razonamientos. Al final, irónicamente, Cervantes mata al cuerdo y da vida eterna a Don Quijote de la Mancha.
viernes, mayo 01, 2020
DESDE MI VENTANA (DIARIO DE UNA PANDEMIA) V
Ha pasado ya mucho tiempo. Han pasado muchas muertes. Han pasado millones de aplausos entregados a nuestros sanitarios, que hubieran preferido que se hubieran ido metamorfoseando en EPIS, test, y mascarillas en el camino que les llevaba de nuestras ventanas a sus hospitales.
Han sido días de anhelos.
Cuántos abrazos han caducado en sus envases.
Cuántas aceras sin huellas.
Muchos creímos oír los cascos de la montura del Miedo en noches interminables: ¡ tocotoc, tocotoc tocotoc ! Allá por donde pasaba, arrebataba nuestra soberbia y la guardaba en un saco sin fondo, dejándonos desnudos ante nuestra desamparada fragilidad. Cuántos amaneceres no nos reconocieron.
Ahora, cuando el anticiclón aún se resiste a llegar, vemos los efectos del tsunami: Almas destrozadas,
hijos que han perdido a sus padres sin poder despedirse, mujeres que han perdido a sus compañeros, hombres que han perdido a sus mujeres, padres que no saben si podrán alimentar a sus hijos. El Miedo por fin se atreve a abandonar la noche y cabalga a plena luz del día sobre su negro corcel.
¡ tocotoc, tocotoc, tocotoc !
Las calles reciben hoy regueros de padres paseados por sus hijos de la mano. Nosotros vemos un mundo distinto al que dejamos antes del encierro; un mundo volcado. Ellos disfrutan de la seguridad de nuestra sombra.
viernes, abril 17, 2020
Como si el mar - Emily Dickinson
domingo, abril 05, 2020
DESDE MI VENTANA (DIARIO DE UNA PANDEMIA) IV
Desde mi ventana observo apoyada sobre la cubierta de un edificio cercano una antena con una altura de cuatro pisos. Su estructura es simple y esquelética. Consta de una larga barra metálica cruzada por otra horizontal de menor tamaño, afianzada la primera a la base por múltiples cables de acero que parten de ella como hilos de plata.
No muy lejos se encuentra la parroquia del barrio: un edificio con forma de ovni construido a principios de los años setenta y que está rematada por una espigada y esquemática Cruz.
Concluyo que El Hombre siempre ha tenido la necesidad de arañar el cielo; en un principio para llamar la atención de su Dios, y actualmente para ver la televisión. En ambos casos, buscando, sin ser conscientes, alejarse de la mirada interior que tanto miedo nos da y nos ha dado siempre. Nos aterra el silencio, la soledad, y por eso buscamos distracciones fuera.
Quizá toda esta calamidad les sirva a algunos para retomar esa búsqueda interior abandonada hace tanto tiempo. Ojalá lo consigáis vosotros y me contéis lo que encontráis dentro de ese abismo interior donde dicen, los que ya estuvieron ahí, que se encuentran todas las respuestas sazonadas por una embriagadora luz y una calma infinita.
lunes, marzo 30, 2020
domingo, marzo 29, 2020
DESDE MI VENTANA (DIARIO DE UNA PANDEMIA) III
Amanezco con el cambio de hora continuando la lectura del Quijote en una mañana de gloriosa luz:
"En esto, ya comenzaban a gorjear en los árboles mil suertes de pintados pajarillos, y en sus diversos y alegres cantos parecía que daban la norabuena y saludaban a la fresca aurora, que ya por las puertas y balcones del Oriente iba descubriendo la hermosura de su rostro, sacudiendo de sus cabellos un número infinito de líquidas perlas, en cuyo suave licor bañándose las yerbas, parecía asimesmo que ellas brotaban y llovían blanco y menudo aljófar; los sauces destilaban maná sabroso, reíanse las fuentes, murmuraban los arroyos, alegrábanse las selvas y enriquecíanse los prados con su venida."
Capítulo XIV libro II Del Quijote.
lunes, marzo 23, 2020
DESDE MI VENTANA (DIARIO DE UNA PANDEMIA) II
Queda poco para que el cielo se oscurezca. El aire está fresco y limpio. La ausencia de tráfico y una pequeña tormenta han dejado una atmosfera tan limpia que llevo un rato con la ventana abierta intentando acapararla. A escasos ochocientos metros atisbo la fachada del hospital Miguel Servet con historias paralelas detrás de cada ventana.
Esta mañana he caído en la cuenta de que las dos formas de contagio por las que nos llega este virus endiablado son las manos y la boca. Precisamente los dos instrumentos que nos hicieron hombres y que nos separaron del resto de las criaturas. Con las manos -evolución de las patas delanteras-, comenzamos a fabricar las primeras herramientas elevándonos en la escala evolutiva de forma vertiginosa y efectiva. Nuestro cerebro, cada vez de mayor tamaño, empezó a tener necesidad de enseñar y de aprender; y habló y escuchó. El habla se perfeccionó rápidamente y derivó en habilidades más complejas: emitió órdenes, argumentó y aprendió a pedir. Modeló palabras que acompañaran a las caricias y estas nuevas palabras debían ser suaves y breves, para que los hijos reconocieran a sus madres en la oscuridad de la cueva y los hombres supieran con qué pareja dormir.
Parece como si la Naturaleza decidiera golpear ahora nuestra soberbia con un ejército de microorganismos tapándonos las bocas con mascarillas y las manos con guantes, en una alarde de ironía tan fina y elaborada como cruel.
sábado, marzo 21, 2020
DESDE MI VENTANA (DIARIO DE UNA PANDEMIA) I
Un quinto piso, una pequeña habitación de apenas ocho metros cuadrados, un ventana orientada al Este que me permite escribir a estas horas recibiendo la luz del Sol - ajeno a este desastre-, una cama, un escritorio y libros escoltándome en el solitario acto de la escritura y el multitudinario acto del teletrabajo. Así está siendo mi primera semana de confinamiento.
Asisto al paso de los autobuses urbanos, que ahora circulan desocupados y se me viene a la cabeza la imagen de una fábrica recientemente abandonada en la que se han olvidado de apagar la maquinaria.
El miedo paraliza y nos envía mensajes erróneos. La noche del miércoles me fui a la cama con sospechas infundadas derivadas de una fuerte tos, que finalmente debió tener origen alérgico.
Llevo desde los doce años enganchado a la información de forma compulsiva. En un principio llegaba a ella a través de un pequeño transistor Sanyo de color blanco. En aquellos lejanos días tenías que buscar la información. Actualmente es la información la que te busca a ti. Pese a que soy consciente de que en esta calamidad debería incluir en la cuarentena a los medios, no soy capaz.
Me impresiona el aluvión de WhatsApp que me llegan al móvil a través de los diferentes grupos sociales y familiares a los que pertenezco. Pero no me asombra. Entiendo que en estos tiempos, privados de abrazos, la gente tenga la necesidad de enviar o reenviar memes, vídeos, y otros mensajes y comprobar que van apareciendo emoticonos sonrientes, carcajeantes o, incluso, respuestas más elaboradas. Somos personas y por eso enfermamos y necesitamos la aceptación de los demás.
domingo, marzo 01, 2020
viernes, enero 31, 2020
domingo, enero 26, 2020
El infinito( Leopardi ) leído por Vittorio Gassman
Siempre cara me fue esta yerma loma
y esta maleza, la que tanta parte
del último horizonte ver impide.
Sentado aquí, contemplo interminables
espacios detrás de ella, y sobrehumanos
silencios, y una calma profundísima
mi pensamiento finge; poco falta
para que el corazón se espante. Escucho
el viento susurrar estas ramas,
y comparando voy a aquel silencio infinito,
esta voz; y pienso entonces en lo eterno,
en las muertas estaciones y en la presente, rumorosa.
En esta inmensidad se anega el pensamiento,
y el naufragar en este mar me es dulce.
domingo, enero 12, 2020
CONFESION: LEV TOLSTÓI
Pese a tener la tierra tirando de sus pies y el cielo de
sus brazos, he apreciado a un Tolstoi alejado del
hieratismo y la verticalidad del signo de exclamación,
que hubiera sido la forma esperada después de tanto
estiramiento.
Mas bien al contrario, ha sido en una culebreante y
panzuda interrogación en la que me he encontrado
su alma atormentada.
Os recomiendo la lectura de este libro. Una y mil veces
os la recomiendo.
domingo, diciembre 29, 2019
sábado, diciembre 28, 2019
Bilbiofilia vs Física
La convivencia con un bibliófilo tiene cierta relación con la física. Más concretamente con la relación espacio-tiempo.
Me explicaré:
Al comenzar una relación amatoria todo bibliófilo recibe el reproche del tiempo que deja de dedicar a su amada, para volcarlo en los libros.
Transcurridos los años, cuando la pasión ya ha amainado, el reproche viene dado por el espacio que ocupan los libros, al haber colonizado gran parte de las paredes del hogar, convirtiéndolo en un habitáculo angosto propicio a melancolías y ácaros.
viernes, octubre 25, 2019
Requiem
Enterradme dentro de un libro de blancas páginas.
Que mi sangre sea la tinta.
Que el azar aliado con la física tornen los trazos en letras.
Que el tiempo las una en palabras y éstas engendren ideas
que yo ya no leeré.
jueves, julio 11, 2019
Pasa el pájaro
Pasa el pájaro sobre el amanecer adormecido.
No lleva nada en el pico, solo surca el cielo
en esta mañana fresca de verano.
Es feliz dejándose mecer por las corrientes que
soportan tan liviano cuerpo.
No rebusca en su pasado ni teme al futuro.
Su presente es ocupar esa porción minúscula del
firmamento azul.
Mi presente es seguir su trazo y soñar que alcanzo sus alas
para dejar en tierra el abismo enmarañado entre las ramas
de los olivos.
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