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viernes, enero 15, 2016

viernes, diciembre 25, 2015

El hombre devorado






En el intrincado y variado mundo de los sueños, a veces, aparece uno que destaca sobre los demás, que nos suele despertar y al que le damos vueltas un buen rato buscándole una explicación.Pues bien, esta Nochebuena, me he despertado con este breve sueño:

Un hombre era devorado por una jauría de lobos dentro del agua. El cuerpo estaba suspendido en el líquido elemento mientras recibía las embestidas furiosas de las fauces de las bestias. Yo observaba esa escena en una pantalla de televisión y me asqueaba de tal modo que intentaba cambiar de canal con el mando a distancia, pero era en vano ya que en todas las cadenas emitían la misma escena. 

Las potentes imágenes me transportaron inmediatamente al confort de la vigilia en la que intenté buscar una interpretación. A diferencia de otras ocasiones en las que la búsqueda es inútil o tarda mucho tiempo en dar sus frutos, esta vez la respuesta llegó inmediatamente:

El hombre que muere en el agua no es otro que Jesús que es devorado por nosotros, los hombres.Los cristianos celebramos ese sacramento al que llamamos comunión. Lo más curioso del caso es que  he tenido el sueño(o él me ha tenido a mí) precisamente la noche en la que celebramos su nacimiento.
Tengo que aclarar que no soy un cristiano practicante. Tan solo lo soy de nacimiento y educación, lo que añade aún más misterio al sueño.






sábado, diciembre 19, 2015

Entrevista a Jorge Luis Borges en 'A Fondo' (1976)

El aprendizaje de escritor






Tras la muerte de Jorge Luis Borges, han ido apareciendo en cajones, bolsillos o cajas de galletas escritos que permanecían ocultos. Entre esa documentación se encontró una cinta magnetofónica grabada en Nueva York en 1971. Está formada por un seminario que impartió Borges sobre la escritura. Pues bien, finalmente se decidió transcribir lo que dio vida al libro El aprendizaje del escritor, del que os acerco este interesante fragmento.



"Este es una especie de misterio central: cómo se escriben mis poemas. Puedo estar caminando por la calle o subiendo y bajando las escaleras de la Biblioteca Nacional y, de pronto, siento que algo va a ocurrir. Y luego surge algo, que puede ser un cuento o puede ser un poema, ya sea en verso libre o en alguna forma cerrada. Lo importante en este punto es no falsear. Debemos, a fin de no ser ambiciosos, dejar que el Espíritu Santo o la musa o el inconsciente -si prefieren la mitología moderna- hagan lo suyo con nosotros. Ya que cuando yo escribo algo, tengo la sensación de que ese algo preexiste. Pero no tengo la sensación de inventarlo; las cosas son así. Son así, pero están escondidas y mi deber de poeta es encontrarlas. Por eso, en el debido momento, si no me he estado engañando, me será dad una línea, o quizá alguna vaga noción -acaso una imagen- de un poema, todavía lejano. A veces, apenas puedo descifrarlo; luego esa forma borrosa, esa vaga nube, cobra forma, y entonces oigo mi voz interna que me dice algo. Desde el ritmo de lo primero que oigo, eso me deja sospechar si voy a escribir un poema blanco o un soneto. Esta es una forma de hacerlo.
....
Quien es un poeta lo es siempre, y se ve asaltado por la poesía continuamente. Yo no creo que un poeta pueda sentarse deliberadamente a escribir. Si lo hiciera, nada que valga la pena puede resultar de eso. Yo hago lo posible por resistir esa tentación. ¡En ocasiones me pregunto cómo he llegado a escribir varios poemarios! Sin embargo, yo dejo que los poetas insistan, y a veces son tan obstinados y tenaces que consiguen abrirse camino conmigo. Es entonces que pienso: si no escribo esto, seguirá insistiendo y preocupándome; lo mejor que puedo hacer es escribirlo. Una vez escrito, sigo el consejo de Horacio y lo hago a un lado por una semana o diez días. Y luego, por supuesto, descubro que he cometido muchos errores flagrantes, de modo que los pulo. Luego de tres o cuatro intentos, me doy cuenta de que no puedo hacerlo mejor y que cualquier variación podría arruinarlo. Es, pues, entonces que lo publico."

jueves, diciembre 17, 2015

En todo me faltas






Del estéril intento de escribir un poema sobre el duelo por la muerte de mi madre, solo debo rescatar la siguiente reflexión:

Todas las madres provocan el llanto en sus hijos en los dos momentos en que se separan de ellos, el parto y la muerte.



martes, noviembre 24, 2015

Basura genética - Luis Alberto de Cuenca













BASURA GENÉTICA

Durante tres milenios los tipos más valiosos,
más fuertes y más listos de la especie
-la flor y nata de la juventud-
se fueron a la guerra
y murieron sin gloria
en los remotos campos de batalla,
mientras que los enfermos y los débiles,
los corruptos y los cobardes
se quedaban en casa y se reproducían.
De ahí venimos nosotros.
Llevamos tres milenios perdiendo a los mejores
para que los inútiles
salven la vida y sigan engendrando.
Por eso somos todos,
treinta siglos después,
lo peor de cada tribu:
desperdicios, basura irreciclable.


Cuaderno de vacaciones, Luis Alberto de Cuenca


domingo, noviembre 22, 2015

Silencio para curar el alma-Pablo d'Ors




El silencio es el espejo de lo que somos y lo que somos no nos gusta. Por eso huimos de ello. El hombre no solo es verdad, belleza y bien, es codicia, ambición y vanidad. Esas sombras nos constituyen. La verdadera vida está detrás de lo que nosotros llamamos vida. Pararse, callar, escuchar y mirar.


Pablo d'Ors. Extracto de la entrevista concedida al diario El Pais

sábado, noviembre 21, 2015

El pincel y el lienzo





Cae la lluvia sobre la hilera de plátanos teñidos de ocres frente a mi ventana y adorna la calle con reflejos de espejo. La brisa mece las copas de los árboles y les arrebata unas hojas que inicialmente saltan disparadas hacia arriba para ir cayendo después en un movimiento pendular. Las más expuestas al barrido del aire -por ocupar la cúspide de las ramas- se agitan con nerviosismo: parecen reclamar el destino de sus compañeras. El edificio que se eleva tras los árboles, las hojas y las calles es de ladrillos color beige. Observo que no todos los ladrillos de la fachada han recibido del mismo modo las gotas de agua, ya que mientras unos mantienen invariable su color habitual, otros han oscurecido ostensiblemente.

La lluvia ha cesado. Las nubes se repliegan arrastradas por el aire. En su huida se desprenden trozos que semejan pequeñas islas rodeadas de un intenso azul. La luz se apodera del barrio aún adormilado. El Sol es tan intenso que me obliga a bajar la mirada y calienta mi frente. Se abren círculos blancos en las paredes. Diminutas semillas blancas cruzan mi ventana con el único destino de recoger la luz y proyectarla hacia mis ojos. Dos gorriones juegan a perseguirse a lo lejos: sus lomos plateados.




viernes, noviembre 13, 2015

Bienaventurados los pobres de espíritu...






Del mismo modo que los viejos cuentos sufíes y las -aún más viejas- fábulas de Esopo tienen varios niveles de lectura dependiendo del grado de conocimiento o iniciación que tenga el lector,
así es la realidad que nos rodea en nuestra cotidianidad.
Una frase, una mirada, o incluso el picoteo de un gorrión tienen un significado superficial que no se le escapa a nadie. Pero debajo siempre hay una intención, un sentimiento o la necesidad de llevar alimento al nido, respectivamente. Más difícil aún es seguir escarbando hasta encontrar el anhelo escondido bajo la intención, tras la frase. O el infierno bajo el sentimiento, tras la mirada. O la necesidad del gorrión de perpetuar sus genes a través de los polluelos para los que recoge el gusano.
Pero lejos de dar la felicidad, esta pretendida habilidad solo aporta a quién la practica el desasosiego.






sábado, octubre 31, 2015

La importancia de dejarse rascar la espalda






Los niños que rechazan las caricias de sus madres están condenados en reencarnarse en tortugas.



La traición oculta del alma - Patrick Harpur

Patrick Harpur




"....
Si queremos iniciarnos voluntariamente, nos enfrentamos a la escasa comprensión que existe sobre la necesidad de ritos formales, además de los ritos en sí mismos. Debemos emprender nuestro propio camino de negación del ego, tal vez de una manera ética, a través de un abnegado y desinteresado servicio a los demás; o de una manera imaginativa, mediante la paciente y honda atención y celebración constante de las minucias de la existencia, que no son sólo requisitos del arte, sino de cualquier vida en contacto con el alma.
Hay también otro camino que nos permite entender intuitivamente la realidad de la iniciación chamánica y por el que somos iniciados nos guste o no: a través de los sueños. Nuestra zambullida nocturna en el inconsciente oceánico mantiene al ego fluido y lo anima a reconstruirse mientras adopta distintos papeles y posicionamientos en el mundo onírico; haciéndole empezar a darse cuenta de que sólo es una faceta de la gran esfera resplandeciente de la psique. Si, a pesar de todo, se aferrar a una de las caras, como hace el ego racional, todo el resto de inconsciente resulta hostil. Tratará de huir,  pero se encuentra anclado o como corriendo entre arenas movedizas, porque la postura literal y de fuerza no funciona en el Otro Mundo. Debe afrontar las imágenes que encuentra pavorosas. Y se revelarán inofensivas; y si no es así -si infligen daños-, eso es precisamente la iniciación. Para empezar, toda iniciación se experimenta como ruptura y regresión; pero si el ego se rinde descubre que no está hundido en la locura y el caos, como temió Jung, sino - como éste también descubrió -inmerso en la claridad y precisión de un mito."


Levantando a los muertos, La tradición oculta del alma, Patrick Harpur




domingo, octubre 25, 2015

Llenar el Vacío





El día del nacimiento de Tomás el alma abandonó su cuerpo dejando un vacío. Durante los primeros años fue su familia la encargada de llenarlo de amor. De esa forma el vacío se impregnó de su olor y, con el transcurso de los años, Tomás aprendió cuál es la sustancia adecuada para saciarlo, para aplacar su apetito.

El día del nacimiento de Clara el alma abandonó su cuerpo dejando un vacío. Una infancia en una familia tiranizada por el alcohol y los malos tratos dejaron vacío el vacío, que perdió la permeabilidad
de sus paredes.

Pasada la edad del desconcierto un joven conoció a una chica de ojos tristes y bellos y algo desde dentro le reclamó su alimento. El joven abrió sus entrañas y las expuso con la entrega del que se ofrece en sacrificio. La chica de los ojos tristes le recibió con una sonrisa.
Tras un año de juegos, sexo y promesas se fueron a vivir juntos y tuvieron una hija.

El día del nacimiento de Lucía el alma abandonó su cuerpo dejando un vacío. En su tercer cumpleaños Lucía perdió a su padre que decidió reclamar el alma que le abandonó al nacer. Esa mañana, mientras se afeitaba, Tomás descubrió un rostro sin carne, unos ojos tristes. Esa noche Clara se arañó el pecho y lo inundó de alcohol.


El otoño no cabe en la alcantarilla









sábado, octubre 03, 2015

La ceguera del topo







Lo que desconoce el búho, que observa al topo asomando su naricilla a ras de suelo, es que su ceguera innata no le impide percibir -usando el olfato- sus garras poderosas y su pico enmarcado en su cara redonda y noble.
Lo que desconoce el topo es que el amanecer ha teñido de rojos imposibles el cielo,
que el otoño mordisquea de marrones las puntas de las hojas, aún vivas, mientras una hilera de hormigas escala el robusto tronco de un álamo,
que la guadaña permanece inmóvil sobre la hierva desde el día en el que la granjera parió a su primer hijo, 
que las hadas que habitan el bosque cercano ansían morir para volver a nacer, aunque sea como hijas de granjero.








domingo, septiembre 27, 2015

"Felicidad para todos"
















Hace cinco meses que murió mi madre de forma repentina e inesperada. No emplearé ni un minuto en describir el dolor y el vacío que me ha supuesto su pérdida. Todos los que lean estas lineas y hayan pasado por este trance me entenderán.
Pues bien, esta mañana buscando unos datos en los contactos de WhatsApp me he encontrado con su cuenta y con la frase que tenía puesta en su "estado".
¡Ésta era mi madre!