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viernes, abril 24, 2015

Tapiz infinito





No se escribe bien con un bolígrafo con la punta rota.
No se habla bien con los pulmones encogidos.
No se piensa con claridad cuando siete serpientes
mordisquean tu hígado mientras golpean con sus colas tu cara.

No lleva hoy aire el aire, por lo que las palabras caen a mis pies
nada más pronunciarlas.

Seré breve ya que no es el vértigo amigo de largas ceremonias.

He reunido esta noche, mamá, tus caricias, tus risas, tus besos
y los he ordenado de mayor a menor, por orden cronológico,
por colores y por olores.

Al ver que no cabían todos en el escritorio,
he continuado por el suelo de la habitación, por  el pasillo
y he llegado a la entrada de la casa.
He abierto la puerta y he seguido colocándolos meticulosamente
en los peldaños de las escaleras hasta llegar al portal.

Una vez en la calle he explicado a los gatos que se acercaban
a olisquearlos que no eran pájaros blancos para comer;
y a los pájaros blancos que no eran gotas de rocío para beber.
Se han alejado volando los gatos y maullando los pájaros.

Recorriendo el mundo para formar mi particular hilera de recuerdos,
he observado millones de hilos que van tejiendo un infinito tapiz
de cordones umbilicales desde que el primer hombre perdió a su madre.

Ahora, mamá, descanso sobre una piedra sobre una montaña.
Contemplo el cielo con los ojos cerrados, -hoy son de plomo mis párpados-.
Pero sé que estás ahí.
Sé que tú has dejado esta piedra sobre esta montaña.
Y sé que siempre embaldosarás el camino bajo mis pies.



Homenaje a mi madre, fallecida el pasado miércoles





domingo, abril 19, 2015

El final de los sueños - Marcz Doplacié




Lo peor de los sueños es cuando,
después de lo soñado
y antes de despertar,
debe uno dejar barridos y fregados
los escenarios del sueño.
Frotar esa mancha que no se va
que dejó el paso de la jirafa.
Recoger el globo y acomodarlo dobladito
en el cajón de los resortes voladores.
Retirar el fino polvo amarillo
que, adherido a los pies, quedó luego esparcido
sobre el mármol del palacio
cuando regresamos del desierto.
En fin, lo que se dice limpiar:
hacer desaparecer el rastro de nuestra presencia
para que, cuando sueñe el siguiente,
se encuentre todo como nuevo.
De igual manera 
a cuando uno se marcha
de una casa prestada...
¡si es que se tiene educación!

El final de los sueños de Marcz Doplacié 

sábado, abril 18, 2015

Las detenciones de Mortadelo y Filemón






Ante el buscado espectáculo mediático que supuso la detención de Rodrigo Rato del pasado jueves, aconsejo la lectura del cómic EL TESORERO de F. Ibáñez.
En él podemos disfrutar de las detenciones del tesorero y de Mamerto Rojoy, Servando Rubacalva, el ministro del peculio y Demetria Costipal.
La diferencia entre la detención de la agencia tributaria y las de F. Ibáñez, es que éste último no pretende conseguir réditos políticos, sino hacernos sonreír.

viernes, abril 17, 2015

Ciencia vs Religión


Stonehenge



"Si la religión fue la ciencia de una sociedad sin ciencia, ésta última puede venir a ser la religión de una sociedad sin religión."

Durkheim


domingo, abril 12, 2015

Disimulando que es gerundio.




Me llama la atención la cantidad de cambios que se están produciendo en nuestra sociedad en muchos aspectos. Uno de los más graciosos es el intento de los bancos de disimular su auténtica naturaleza para mostrar una cara más amable. Para ello, dos importantes entidades financieras han decidido retirar la palabra banco de su marca. Han pasado de llamarse Banco de Santander y Banco Popular, a denominarse Santander y Popular a secas.
Observo que, paralelamente, la política sigue sus pasos. Los nuevos partidos han renunciado a llevar el vocablo Partido en sus siglas. Véase Podemos, Ciudadanos y Vox.

sábado, abril 11, 2015

Las dudas de Ricardo






Ricardo sabe que ha llegado el momento de buscar el sitio donde pasar el resto de sus días. Hasta ahora ha vivido su soltería sin ninguna atadura, viajando por varios países, unas veces por trabajo, otras por placer. Ha indagado en internet en diferentes portales especializados y ha llamado a varios teléfonos para ampliar la información. Se ha interesado por la calidad de los materiales y por los precios que marca el mercado. Sabe que si decide comprar calidad tendrá que pagarla. Lo único que tiene claro es que quiere que la ubicación esté cercana a la de sus padres. En cuanto a la inauguración de su nueva residencia, quiere que sea en una reunión con sus más íntimos y con la bendición de su tío cura.
Esta mañana ha dado la señal para reservar su nueva morada. Se ha decidido por uno de nogal con un sencillo forro interior de color crema. Por la tarde el médico le ha confirmado nuevamente el fatal diagnóstico, dándole dos meses de vida. Ricardo se muestra pensativo al volver a casa con la carpeta de los cuidados paliativos, ya que no sabe si contratar para su funeral a un violonchelista, o un coro de voces blancas.

miércoles, abril 08, 2015

Salir de Málaga para meterse en...

Visita del primer ministro griego a Rusia para pedir ayuda económica



Cuando veo este saludo entre Tsipras y Putin me viene a la cabeza la frase:
"Salir de Málaga para meterse en Malagón"(pensando en el pueblo griego, se entiende).
Pocos líderes internacionales me producen tanto desasosiego como el presidente Ruso.
Si pudiéramos extraerle una gota de saliva en el momento de la foto y la pudiéramos examinar en un microscopio, encontraríamos una concentración de jugos gástricos suficiente como para poder digerir a un hipopótamo.




viernes, abril 03, 2015

Camilo Sesto - Getsemani (1977)




Me gustaría homenajear con este tema de Jesucristo Superstar
a los cientos de cristianos que siguen siendo perseguidos y
asesinados en todo el mundo dos mil años después.

viernes, marzo 27, 2015

El rabo de las lagartijas






Luis, Marcos y Mateo permanecen sentados sobre el borde del tapial de dos metros presidiendo la improvisada reunión convocada a lo largo del día. Frente a ellos, doce chicos expectantes. Cubriéndoles, una noche de luna nueva y miles de estrellas silenciosas, como ropa tendida. Marcos comienza explicando al auditorio que les han reunido para hablar del uso de las escopetas de perdigones. A continuación Luis les pregunta por su madurez y les obliga a jurar que ninguna palabra de las que se van a pronunciar trascenderá jamás. Una vez informados y juramentados, los rostros adquieren una solemnidad casi cómica teniendo en cuenta sus edades. Mateo salta de la tapia, se sitúa entre los chicos y se mete la mano en el bolsillo del pantalón, para sacar una lagartija muerta. La lleva sujeta de la cola y la va pasando a escasos centímetros de sus narices. Algunos sonríen, la mayoría callan; ninguno entiende nada. Mateo les recuerda que a sus dieciséis años es el mayor del grupo y que seguramente es el que más años lleve apretando el gatillo de una carabina y el que más plomo ha sembrado en los lomos de las lagartijas de Almonacid de la Fuente. Con la autoridad que todo lo anterior le confiere, les dice que, tanto él como Luis y Marcos, han notado que este verano las lagartijas parecen haberse mudado del pueblo. Todos asienten. Continúa preguntándoles si creen que es lógico seguir matando las pocas que quedan con vida, o si no sería más prudente darles una tregua este verano. Se abre un debate bastante anárquico que zanja Miguel, un chico de trece años pelirrojo que levanta la mano para pedir la palabra, lo que provoca una carcajada general. Miguel insiste y consigue su turno. Propone una solución intermedia que permita la supervivencia de los reptiles y garantice el inalienable derecho de cualquier adolescente a disparar a los animales en vacaciones. La solución, continúa, es disparar solo sobre el rabo de las lagartijas ya que, como todo el mundo sabe, la pérdida de este apéndice no implica ningún perjuicio sobre el animal, que lo volverá a recuperar en unas semanas. La sugerencia es votada y aprobada. Vuelven todos a sus casas, satisfechos y orgullosos de tener un secreto muy importante que nunca desvelarán a sus padres. Luis sueña esa noche con los caminos del pueblo repletos de colas de lagartija agitándose y golpeando las piedras.




martes, marzo 17, 2015

Los 7 tipos de españoles









13 de mayo de 1904, Madrid. Valle Inclán había fundado a finales del XIX una tertulia en el Café de Levante de la Puerta del Sol donde se juntaban intelectuales y artistas de la Generación del 98, entre ellos, Pío Baroja, Ignacio Zuloaga, Gutiérrez Solana, Santiago Rusiñol, Mateo Inurria, Unamuno, Pérez Galdós, Rafael de Penagos... Ese día charlaban de las distintas clases de españoles. Y surgió una anécdota muy conocida de Don Pío, que fue celebrada por todos, sobretodo por Unamuno y Pérez Galdós. Dijo el escritor vasco: "La verdad es que hay siete clases de españoles, sí, como los siete pecados capitales:
Los que no sa­ben.
Los que no quieren sa­ber.
Los que odian el sa­ber.
Los que su­fren por no sa­ber.
Los que apa­rentan que sa­ben.
Los que triunfan sin sa­ber.
Los que viven gra­cias a lo que los demás no sa­ben. Estos úl­timos se llaman a sí mismos po­lí­ti­cos, y, a ve­ces, hasta in­te­lec­tua­les".

sábado, marzo 14, 2015

Casa de lenocinio






Severino Cifuentes visita la misma casa de putas desde hace diez años. Hoy toca; como cada dos semanas. Se baña, se afeita, se perfuma y se enfunda en unos vaqueros viejos que han adoptado la forma de sus glúteos y muslos. De camino al tercer piso del número cuatro de la calle Fuensanta, aprecia el buen gusto del escaparate de la tienda de muebles Nuevas Habitaciones; la belleza de Paula, la dependienta rubia de la panadería que se echa un pitillo en la puerta y a la entrañable pareja de nonagenarios formada por Manolo y Pilar que decidieron acabar sus días paseando cogidos de la mano y saludando con la que les queda libre.
Sonia, la madame, le abre la puerta cubierta con una bata de seda salpicada con figuras orientales, le da dos besos y le lleva a la salita de espera. Al rato aparece Marta: una española que frisa los cuarenta y muy delgada, como le gustan a Severino.  Recorren el pasillo en dirección a la habitación de siempre. Severino se sienta en una silla junto a la cama, mientras Marta rebusca en el armario. Saca sobre sus dos manos una caja negra de tamaño mediano. Severino nota como un escalofrío le recorre la espalda. Marta sonríe al verle y saca los utensilios de la caja. Severino se aferra a la base de la silla excitado. Marta le coloca una toalla sobre los hombros, le embadurna el cráneo con espuma de afeitar y le da un breve masaje. A continuación le pasa la Philips con la delicadeza de una mujer que disfruta con su trabajo. La operación dura solo quince minutos que finalizan con la aplicación de una loción aftershave. Han hablado de viajes, de sexo, de amor, de buenos y malos. Han reído juntos y Marta le ha confesado que una vez estuvo casada. También le ha dicho que él es el único cliente de la casa al que no le hacen pagar el servicio por adelantado. "Que ya sabes Seve, que hay mucho cabrón suelto".

domingo, marzo 08, 2015

8 de marzo Día de la Mujer

Feminista arriesgándose a un catarro por defender el aborto.



Para aportar mi pequeño grano de arena en la celebración del 8 de marzo, iba a denunciar la falta de derechos de la mujer en buena parte del mundo musulmán. Anacronismo que no veo denunciado por las feministas de mi país, más ocupadas en la comodidad de las batallas sin riesgos, que en jugársela denunciando la desprotección de millones de mujeres que viven en  países cuyos cuerpos legislativos se basan en la Sharía.

Pero tras la visión del reportaje de Salvados de esta noche, en el que se denuncia el acoso sexual y laboral sufrido por la Capitana Zaida Cantera, he cambiado de idea. Tenemos tanto trabajo dentro de casa, tanta basura propia que recoger, que creo que hoy toca esto:

Salvados. Zaida.( Pulsar para ver)



sábado, marzo 07, 2015

El vaso de Sonia






El único recuerdo de Sonia que le quedó a Javier fue el vaso de agua que había en su mesilla de noche la mañana del accidente. Con el ajetreo de las llamadas de teléfono, la visita al anatómico forense, los abrazos y los no sé que decir, la casa quedó vacía y sin recoger durante un tiempo. Pese a la insistencia de sus amigos, decidió volver al sexto día y organizarlo todo, incluyendo su nueva vida. Donó la ropa y guardó en una caja que bajó al trastero, las cremas, los lápices de labios y demás productos de higiene. No reparó en el vaso hasta pasadas tres semanas. Su primer impulso fue el de lavarlo, pero se quedó inmóvil y gimoteando como un bebé frente a él. Prefirió dormir a partir de ese día en el dormitorio de invitados, para evitar enfrentarse al vaso de Sonia. Esa misma noche soñó con un tigre rugiendo que ocupaba el lugar del vaso. Se levantó de la cama, cruzó a oscuras el pasillo y vio el dormitorio iluminado por el vaso de agua brillando con reflejos negros y naranjas. La siguiente noche soñó con un mar embravecido sobre el que flotaba a la deriva la mesilla de Sonia. Asomó la cabeza y observó unos destellos azules que relampagueaban desde el fondo de la casa. La noche que soñó con el alud de nieve, una potente luz transformó la noche en día. La noche del volcán, el vaso manó lava que solidificó al tocar el suelo embaldosado.