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jueves, mayo 29, 2014

Podemos




Pablo Iglesias 



Llevo varios días leyendo y escuchando a personajes mediáticos como Carlos Herrera, Alfonso Ussía y Francisco Marhuenda, entre otros, atacar a los miembros del partido político Podemos, sin escatimar descalificativos.

Creo, incluso, que alguno de estos comunicadores ha invertido más minutos en echar basura sobre estos cinco nuevos eurodiputados en esta semana, de los que dedicaron para criticar la corrupción del Partido Popular en los últimos meses.

Sorprende observar la cortedad de miras de estos veteranos periodistas, que se afanan en avivar las brasas de los fuegos que dicen querer apagar.


Muy probablemente, Pablo Iglesias y su gente nunca obtendrán mi voto, pero reconozco que ha sido más listo que sus contrincantes políticos y mediáticos. Aunque esto último no tenga mucho mérito si contemplamos el panorama político y periodístico español.

domingo, mayo 25, 2014

Obra de arte en miniatura

Sin asomar la cabeza



Hace más de un mes que el topo no asoma la cabeza. Da igual la luna que haya. Tampoco importa el clima. La causa de su falta de exposición a la intemperie hay que buscarla más adentro. Ni siquiera se encuentra en sus dominios subterráneos. Digamos que la lleva consigo allá adonde vaya.

viernes, abril 18, 2014

Página 105




Inmerso en mi tercer intento de leer Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, leo la noticia de su muerte. Esta coincidencia me ha hecho pensar en el paso del tiempo y en como ha cambiado mi forma de leer:

El gusto por la lectura me atrapó en una edad temprana. Con apenas catorce años me escapaba a una librería de viejo sita en "El tubo" de Zaragoza y por cien pesetas adquiría
libros de páginas amarillentas y la mayoría de las ocasiones incompatibles con mi edad. Esa librería ya no existe, pero los libros permanecen en mis estanterías algunos de ellos esperando ser leídos aún. La lectura en los siguientes años siguió en esa tónica; compraba libros baratos que muchas veces dejaba plantados en la página 45 o la 87, ... La impaciencia -inherente a esa edad- me impedía esperar a encontrar algo interesante antes de abandonar a mi pareja en medio del baile. Es curioso comprobar la diferente apreciación que tenemos las personas del paso del tiempo dependiendo de la edad en que hagamos la observación. Cuando somos jóvenes creemos que somos inmortales. Saboreamos todo con prisa, convencidos de que para todo habrá una segunda oportunidad por lo que no nos importa dejar las cosas a medias.  

Ahora me encuentro en otra edad, digamos en una edad intermedia. Aquí me encuentro cómodo, pero lamentablemente ya soy consciente de que soy mortal. Valoro más el tiempo y procuro no dejar nada inconcluso. Debo decir que este paso de ecuador no ha sido sencillo, nada sencillo. Pues bien, la nueva fase vital en la que me hayo inmerso también ha afectado a mis hábitos de lectura. Ahora selecciono con pulcritud los libros que voy a leer. Aunque ocasionalmente dejo espacio a la improvisación, llevo varios años recuperando los clásicos. Llegamos a un pacto de caballeros: Ellos me muestran los brillos que les hicieron merecedores de tantos honores y yo me comprometo a completar su lectura. Hasta el momento ambos estamos cumpliendo nuestro pacto.

Cien años de soledad es un ejemplo de todo lo que he explicado. Me lancé a su lectura hace tiempo, pero lo dejé en los primeros capítulos. Hace unos días lo retomé con el compromiso de terminarlo esta Semana Santa.

Voy por la página 105.

sábado, abril 05, 2014

El alma de los relojes




Voy a desvelar un secreto reservado hasta ahora a unos pocos relojeros: el alma de los relojes.

En el momento en el que el artesano da cuerda a la maquinaria por primera vez y observa pacientemente como su obra empieza a latir, un alma de reloj se introduce en sus engranajes. Estas almas pululan a millones por el espacio esperando el momento propicio para ocupar su nuevo hogar. Una vez dentro, animarán los movimientos de los escapes y las oscilaciones de los volantes. No pueden elegir el cuerpo mecánico en el que fijar su residencia, ya que éste podrá variar desde un simple reloj de cuerda, hasta un aristocrático tourbillon.

Lo más curioso de este proceso es el tiempo de permanencia del alma en la máquina:
A diferencia de lo que ocurre en el reino animal -donde ésta ocupa el cuerpo desde la concepción del embrión hasta el fallecimiento-, en los relojes el alma estará obligada a abandonar el artilugio en el mismo instante en el que éste se pare por falta de cuerda o por el agotamiento de la batería. Debido a esta fugacidad, el estrés de las almas de los relojes es máxima. Si el humano desabrocha la correa de un reloj de cuerda y lo deposita en un cajón, el alma es capaz de calcular las horas que le quedan para despedirse. En cambio, si es un reloj de cuarzo, sabe que aún le pueden quedar meses o incluso años de vida, pese a vivir en la oscuridad y rodeado de inútiles cachivaches.

En cuanto el dueño del reloj le dé cuerda nuevamente, o le cambie la pila, otra alma distinta ocupará nuevamente la máquina. Es sin duda uno de los casos de reencarnación más peculiares que se conocen en el universo.



viernes, marzo 28, 2014

De dónde somos


Gabriel García Máquez




No nos iremos -dijo-. Aquí nos quedamos, porque aquí hemos tenido un hijo.
-Todavía no tenemos un muerto -dijo él-. Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo tierra.


Fragmento de Cien años de soledad, Gabriel García Márquez

jueves, marzo 27, 2014

El reencuentro




Las voces de los niños del coro
se fueron depositando
como láminas de chocolate fundido
sobre el alma atormentada
del peregrino.

sábado, marzo 22, 2014

El bulto




Algo se mueve bajo la arena. Un bulto que sobresale entre la uniformidad plana del suelo arenoso, se desplaza unas veces despacio, otras deprisa. La razón indica que la causa de ese movimiento tiene que estar en un ser vivo debido a las trayectorias y ritmos variables. No me atrevo a acercarme para salir de dudas. Sé que con posar la mano sobre su forma podría ser suficiente: con ello notaría posibles latidos, densidades e incluso diferencias de temperatura. A una mala siempre podría ir un paso más allá y cavar sus límites convirtiendo mis manos en dos improvisados cucharones para  sacar a la criatura a la superficie, acabando con el misterio.  La ausencia de plantas u otros obstáculos hace que, de hecho, la inquietante protuberancia sea la dueña y señora del terreno.

-¡Emerge, Emerge, criatura demoníaca!- imploro.
El bulto parece haberme escuchado y se para frente a mí. Una tensa calma se apodera de la situación. En la inmensa playa desierta dos seres se enfrentan en onírico duelo. Una gaviota merodea nuestra posición como única espectadora.

Al intentar incorporarme, el bulto se introduce bajo la arena. Sonrío al descubrir su temor. Absurdo duelo de cobardes, pienso. Vuelvo a recostarme y nuevamente emerge el bulto a escaso metro y medio de mis ojos.

La gaviota acaba posándose sobre el bulto. Éste queda inmóvil. Noto su terror a ser devorado. La gaviota me mira fijamente y, a continuación, lanza un poderoso picotazo sobre el bulto. Dolorido me levanto de un salto con el pulgar de mi pie izquierdo ensangrentado, mientras la gaviota huye despavorida perdiendo gran parte de su plumaje.

jueves, marzo 06, 2014

Ha muerto Leopoldo María Panero IV


EL LOCO


He vivido entre los arrabales, pareciendo
un mono, he vivido en la alcantarilla
transportando las heces,
he vivido dos años en el Pueblo de las Moscas
y aprendido a nutrirme de lo que suelto.
Fui una culebra deslizándose
por la ruina del hombre, gritando
aforismos en pie sobre los muertos,
atravesando mares de carne desconocida
con mis logaritmos.
Y sólo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla
y que  mis padres me sedujeron para
ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos.
He enseñado a moverse a las larvas
sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír
cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran.
Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar,
y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda
ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas»
y «qué oscuro es tu nombre».
He vivido los blancos de la vida,
sus equivocaciones, sus olvidos, su
torpeza incesante y recuerdo su
misterio brutal, y el tentáculo
suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies
frenéticos de huida.
He vivido su tentación, y he vivido el pecado
del que nadie cabe nunca nos absuelva.


Leopoldo María Panero

Ha muerto Leopoldo María Panero III


Ha muerto Leopoldo María Panero II






Ha muerto Leopoldo María Panero

Leopoldo María Panero


Llevo varios días sin publicar nada en el blog y así iba a seguir siendo hasta que este mediodía he escuchado la noticia de la muerte de Leopoldo María Panero.

Los que sigan este blog sabrán de mi aprecio por este poeta. Si alguien busca este nombre en Google encontrará calificativos como: maldito, poeta de la muerte, loco, el último gran poeta, el poeta más auténtico...

Al que me preguntase mi opinión sobre él y su obra, solamente le recomendaría que leyese su poesía sin prisas, saboreando sus excreciones. Le avisaría, eso sí,  de que la oscuridad que va a encontrar no es fruto de la falta de luz sino de la profundidad de sus recorridos.

En fin, descansa en paz Leopoldo María Panero. No te rías.

jueves, febrero 13, 2014

Fausto -Goethe-

Fausto

Fausto:

....No, no me igualo a los dioses. Harto lo comprendo. Me asemejo al gusano que escarba el polvo, y mientras busca allí el sustento de su vida, le aniquila y sepulta el pie del caminante.
¿No es polvo también todo cuanto llena estos cien estantes de los altos muros que me oprimen, y ese fárrago, que con mil fruslerías y bagatelas me ciñe en este mundo de carcoma y polilla? ¿Y es aquí donde he de encontrar lo que me falta? ¿Tengo acaso necesidad de leer estos mil libracos que en todas partes atormentaron a los hombres, y que solo muy raramente ha habido alguno que fuera dichoso?
Y tú vacía calavera, ¿por qué me miras riendo con sorna, cual si me dijeras que tu cerebro, desconcertado en otro tiempo como el mío, buscó la serena luz del día, y sediento de verdad, erró lastimosamente en el triste crepúsculo?
....
....
Sostenido por leves alas, un carro de fuego flota en el aire acercándose hacia mí. Dispuesto me siento a cruzar el éter por inusitada vía, lanzándome a nuevas esferas de pura actividad.
...


Fragmento del libro primero de Fausto de Goethe

sábado, febrero 08, 2014

Al hijo -Jorge Luis Borges-



Jorge Luis Borges

Al Hijo


No soy yo quien te engendra. Son los muertos.
Son mi padre, su padre y sus mayores;
son los que un largo dédalo de amores
trazaron desde Adán y los desiertos
de Caín y de Abel, en una aurora
tan antigua que ya es mitología,
y llegan, sangre y médula, a este día
del porvenir, en que te engendro ahora.
Siento su multitud. Somos nosotros
y, entre nosotros, tú y los venideros
hijos que has de engendrar. Los postrimeros
y los del rojo Adán. Soy esos otros,
también. La eternidad está en las cosas
del tiempo, que son cosas presurosas.


Jorge Luis Borges

sábado, febrero 01, 2014

Las desventuras del joven Werther -J.W Von Goethe-

Fobo, dios griego del temor








"El género humano está cortado por el mismo patrón. Los más se afanan la mayor parte del tiempo por vivir, y el poquito de libertad que les resta, les atemoriza de tal manera, que buscan todos los medios para desasirse de ella. ¡Oh destino del hombre!"



Las desventuras del joven Werther, libro primero, J.W. Von Goethe (1749-1832)

viernes, enero 31, 2014

Despedida de P.J. Ramírez del MUNDO





Corren malos tiempos para el periodismo. Me atrevería a decir que los peores de los tiempos. Varios factores han influido en esta crisis, sin duda acompañada por las nuevas tecnologías, pero fundamentada en el, cada vez más asfixiante, control de la opinión pública por parte de los estados modernos. Estos, no conformes en  constreñir, a base de violencia física y económica, la protesta libre de sus ciudadanos en las calles, intentan extender también el control a las televisiones, la educación de nuestros hijos y los quioscos.

El miércoles se produjo un hito en la endémica agresión a la libertad de expresión en España,  al retirar a uno de los pocos periodistas libres que se atrevía a denunciar la corrupción política e institucional, viniera de donde viniera. PSOE (GAL), Casa Real (Matrimonio Urdangarín), o PP (Caso de financiación ilegal del PP -Caso Bárcenas-), entre otros.

Sabemos en cambio que la mayoría de los medios de comunicación están escorados a uno u otro signo político hasta el vómito. Los casos del ABC o la Razón apoyando siempre al gobierno de Rajoy, haga lo que haga; o el del País, siempre tan próximo al PSOE que a veces da la impresión de que está incluso dentro del PSOE, son de los más evidentes.

Pues bien, tal y como se trasluce de la despedida de  P.J.Ramírez: "que quede claro que yo no me he ido, sino que me han echado" o "maldito el día en que se nos ocurrió publicar la entrevista de cuatro horas con Bárcenas", esta semana los españoles somos un poco menos libres de lo que lo éramos la semana pasada. Yo me conformo en dejar mi pequeño granito de arena en forma de protesta y de aviso, aunque solo lleguen a leer esta entrada un puñado de lectores.

He decidido traer, también la emotiva despedida en su versión íntegra.

http://www.elmundo.es/television/2014/01/30/52ea9d84ca474113658b4579.html


ya que creo que es de lectura obligada, para saber en el lodazal que se mueve España.


Gabriel Fauré - Élegía para chelo y orquesta Op. 24


miércoles, enero 29, 2014

La sanidad no se privatiza



Los objetivos fundamentales de la medicina son: alargarnos lo máximo posible los años de permanencia en el mundo de los vivos y hacerlo evitándonos los sufrimientos físicos inherentes a nuestra composición. Debido a lo anterior las personas valoramos la medicina como un servicio fundamental, como lo son la justicia o la seguridad. Estamos dispuestos a entregar al estado parte de nuestros ingresos para que los administre y nos los revierta en una sanidad, cercana, rápida y de calidad.

Pues bien, la llegada de una de las mayores crisis económicas que ha conocido España ha llevado a los distintos gobiernos a reducir drásticamente el gasto general del país incluido el sanitario. En tres años hemos pasado del quinto al vigésimo lugar entre los estados con mayor calidad sanitaria del mundo. Estamos asistiendo a un aumento preocupante de las reclamaciones a atención al paciente, producidas por el aumento de las listas de espera tanto para diagnosis como para las intervenciones quirúrgicas. En muchos casos estas reclamaciones las tienen que efectuar los familiares de los afectados por razones obvias. Cada vez es menos extraño ver los pasillos de nuestros hospitales repletos de camas con enfermos agonizando o haciéndose sus necesidades encima, mientras se cierran plantas en los hospitales y miles de enfermeros y médicos españoles emigran a otros países.

Mientras esto ocurre en comunidades autónomas como la mía, Aragón, cuya población no llega al millón y medio de habitantes, mantenemos las siguientes instituciones públicas:
Gobierno autonómico con su parlamento, tres diputaciones provinciales y treinta y tres comarcas; además de infinidad de ayuntamientos y de las distintas representaciones del gobierno nacional. Y todo este despilfarro para mantener a los miles de asesores y otros enchufados puestos a dedo para pagar favores y colocar a amigos. Cuestión de prioridades.

Os preguntaréis a dónde quiero llegar. Pues quiero hablar de la decisión del gobierno de Madrid de paralizar la privatización de seis hospitales.  

A este rio revuelto, que es en lo que se ha convertido España por la llegada de la crisis y por la actitud de una clase política mezquina, han acudido algunas empresas privadas ávidas de pescar en uno de los mayores negocios posibles: el sanitario. Algunos gobiernos autonómicos como el madrileño -aunque no solo éste-, están intentando trasvasar fondos públicos a estas empresas privadas para que gestionen ellas la sanidad pública. Argumentan que la gestión privada supondrá un ahorro de costes. Es sin duda un argumento falaz que, en los países que se está llevando a cabo, está dando unos resultados nefastos. La demostración de mi anterior frase es sencilla: ¿En qué puede ahorrar una gestión privada frente a una pública? Veamos: Aumentar el ratio de pacientes por médico, sustituir médicos y enfermeros experimentados por recién licenciados, derivar enfermedades crónicas, o con altos costes de tratamiento a otros hospitales públicos; o ahorrar en materiales quirúrgicos y escáneres obsoletos. Solo se le puede escapar a un necio que, si se privatiza un servicio público como el sanitario, esto genera un coste añadido que es el beneficio que la empresa privada tiene que abonar a sus accionistas.

Pues bien, ya he llegado adonde quería llegar. La lucha de los profesionales médicos, apoyados por los pacientes y sus familiares y por la valentía de un poder judicial independiente, han paralizado el negocio innoble que estaba pergeñando el gobierno de Madrid junto con sus amigos de Sánitas y otras empresas que, por el momento, se han quedado sin pescado.
Y quiero felicitarles de todo corazón, y avisarles, no obstante, de que esta lucha solo ha comenzado y de que a partir de ahora para garantizar la supervivencia en España de la sanidad pública, tendrán que seguir trabajando en dos objetivos: mantener la calidad y profundizar en el ahorro de costes siempre que esto no afecte al primer objetivo.

Enhorabuena y ánimo.