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sábado, septiembre 01, 2012
ADULACIÓN
Teodorico I, rey visigodo de España y de Tolosa muerto a mediados del siglo V, aunque de religión arriana, tenía junto a sí como ministro de mucha confianza a un católico. Creyendo éste que abjurando de su religión ganaría más favor en la Corte y su señor el rey le aumentaría el aprecio, abrazó el arrianismo. Enterado Teodorico del hecho lo llamó a su presencia y le dijo: "He decidido prescindir de ti, pues un hombre que no es fiel a su dios, ¿cómo va a serlo a su rey?, después de todo Teodorico solo es un hombre...". Y le echó de su lado tras despojarle de todas sus dignidades.
Pancracio Celdrán Gomariz . Anécdotas de la historia
viernes, agosto 31, 2012
Flash mob en el metro de Copenhague
Observad las caras de los pasajeros de este vagón de metro. Es sorprendente la capacidad,
casi quirúrgica, que tiene la música para abrirse paso hasta llegar a nuestra alma; o como prefiráis llamarla.
jueves, agosto 30, 2012
lunes, agosto 27, 2012
Laurel y Hardy con música de Santana
Pongamos un poco de humor al final de las vacaciones y a las vísperas de un septiembre calentito. Veamos el resultado de poner esta pieza musical de Santana como fondo a la antigua película de El gordo y el flaco.
domingo, agosto 26, 2012
¡BUENA SUERTE, SR. GORSKY!

En el día de la muerte de Neil Armstrong, recuerdo una historia simpática que escuché hace tiempo.Cuando Armstrong volvía a la cápsula, tras pisar la luna, pronunció una enigmática frase que sorprendió a sus colaboradores: "¡Buena suerte Sr Gorsky!".
Durante muchos años se le pidieron explicaciones al astronauta, pero él rehuía la pregunta.
Así fue hasta 1995, cuando en una rueda de prensa se le volvió a lanzar la pregunta y él dijo que como el Sr Gorsky ya había fallecido, ya podía responderla.
Narró que una mañana, cuando era un niño, estaba jugando a la pelota junto a un amigo.
La pelota saltó por encima de la valla de los vecinos, el señor y la señora Gorsky. Cuando regresaba a su casa con la pelota, escuchó a la Señora Gorsky murmurar la siguiente frase a su marido: "Sexo oral...que te haga sexo oral...Cuando nuestro pequeño vecino ande sobre la luna...entonces tendrás sexo oral."
domingo, agosto 19, 2012
sábado, agosto 18, 2012
EL QUID DE LA CUESTIÓN DE NUESTRA PRIMA DE RIESGO
"En Europa, como en Estados Unidos, la depresión ha afectado a las regiones de forma desigual; las zonas que, antes de la crisis, desarrollaron las burbujas mayores, ahora viven la mayor recesión: por hacer una comparación, España vendría a ser la Florida de Europa e Irlanda su Nevada. Pero la asamblea legislativa de Florida no tiene que preocuparse por reunir los fondos con los que sufragar la atención social y sanitaria, que sufraga el gobierno federal; y en cambio España se encuentra sola, al igual que Grecia, Portugal e Irlanda. Por eso en Europa la economía deprimida ha causado crisis fiscales, en las que los inversores privados ya no se muestran dispuestos a prestar a determinados países. Y las respuesta a estas crisis fiscales -el intento desesperado y salvaje de recortar el gasto- ha empujado al desempleo, en toda la periferia europea, a los niveles de la Gran Depresión; y en el momento de escribir estas páginas, parece estar empujando a Europa de vuelta a una reccesión pura y dura."
¡ACABAD YA CON ESTA CRISIS! - PAUL KRUGMAN
miércoles, agosto 15, 2012
POEMAS JAPONESES A LA MUERTE - KARI
KARI (Poeta de haiku que murió el decimosegundo día del tercer mes de 1770,
a la edad de 67 años).
Qué triste: las flores del cerezo
se vuelven nubes que
vienen a saludarme.
Muchos poetas japoneses han descrito como nubes de flores el espléndido panorama
de los cerezos en flor. Kari murió en primavera, cuando florecen estos árboles, y le entristeció contemplarlos por última vez.
Según la tradición budista, cuando alguien va a morir, se le aparecen nubes en el cielo del oeste para escoltarlo al otro mundo.
Poemas japoneses a la muerte- Yoel Hoffmann
sábado, agosto 11, 2012
LOS ESPONSALES
Asomeme a la ventana, a la que acercose, raudo, mi amado al intuir la claridad de mi cabello recortarse
bajo su arco. Las manos traía alzadas en ademán de tocar las mías, desesperado
y ansioso. Acercole yo las mías, menudas y frías, que al notar las
suyas huyeron. Previne a mi galán del
peligro al que se exponía con su presencia,
a lo que contestome el alocado, que a la
muerte no temía, ya que su presencia reclamaría si mi amor perdía.
Recordele al desdichado el motivo de mi reclusión forzosa, cual fue, de noche y
sin aviso, la pérdida de la castidad, que entre requiebros, calenturas, y
promesas le entregué bajo lágrimas y deleites.
Riose el truhán al recordar los hechos,
mas tornó su gesto por otro mohíno, sabedor de las consecuencias de la confesión que, poseída por el remordimiento, hice a mi padre a la mañana
siguiente y que era la causa de mi encierro.
Expliquele que tras el disfrute quedáronme solo dos salidas: el
casamiento o los hábitos y que para ambos la premura era alta, por si, entre
tanto abrazamiento, hubiesese colado en mi vientre un hijo suyo. Apartose el malandrín dos pasos del muro de mi
casa, repelido por dos visiones: ora por verme de monja en estricta clausura,
ora por imaginarme en hinchada preñez. Arrepintiose de inmediato de tan poco
gentil acto, y de paso, de haber alojado toda su simiente dentro de mi receptáculo, en lugar de arrojarlo sobre
lecho y muros como manda la prudencia del experimentado amante. Viéndome ahíta
de maitines y frugales caldos de por vida, decidime a embestirle: <<
Casémonos, Gonzalo, que yo arreglolo con mi padre, y mi tío el cardenal nos conseguirá, en la catedral, unos rápidos esponsales>>. Rindiose el cobarde ante mi primera acometida
y aceptome como esposa el último domingo de agosto. Jurámonos amor eterno entre
campanadas, murmuraciones, y resignaciones paternas y degustamos viandas y
licores en exceso, a juzgar por los tropezones de los invitados.
viernes, agosto 10, 2012
domingo, julio 29, 2012
EL VIEJO Y LA MUERTE - ESOPO (600 a.C)

En una ocasión un viejo, que venía de cortar leña, la llevaba encima y recorría un largo camino. Al descargar el peso, fatigado, llamó a la Muerte. La Muerte se apareció y le preguntó por qué motivo le llamaba, el viejo dijo: " Para que me lleves la carga."
La fábula muestra que todos los hombres quieren a la vida, aunque tengan una existencia miserable.
jueves, julio 26, 2012
LA COLECCIÓN DE ALFREDO
Alfredo tiene nueve años y está enfadado con su madre que no le permite enseñar su habitación a ninguna visita. Cuando un compañero de clase sube a su casa a jugar, tienen que conformarse con corretear por el comedor y los pasillos mientras la puerta de su dormitorio permanece cerrada con llave. Alfredo llora de rabia tumbado en la cama. Ya ha cenado y, antes de apagar la luz, echa un vistazo a la pared que tiene frente a él y que está completamente cubierta por una estantería de dos niveles. Sobre cada una de las dos largas baldas se sientan, a modo de sendos bancos, los papás de Alfredo. Los pies de los del nivel superior amenazan las cabezas de los del inferior. Sin embargo los meses de cohabitación forzosa han reducido esta molestia a un leve asunto de organización. Están charlando de sus cosas, aunque en un leve murmullo para no molestar a su madre que no anda muy bien de los nervios. Hablan de fútbol, de mujeres y de un trabajo que ya dan todos por perdido a estas alturas. Alfredo no es amigo de contar, por lo que no sería capaz de decirnos cuantos padres tiene en su colección. En cambio es un maniático del orden. Desde el día en el que, sin saber ni cómo ni por qué, al volver de clase, se encontró esta extraña colección en su cuarto, los ha recolocado; primero por tamaño de mayor a menor y de izquierda a derecha. Otra vez le pareció gracioso agruparlos por el color del cabello; a los calvos los arrinconó. Otra vez por el tono de voz. Ellos nunca protestan e intentan no alborotar mientras cambian de ubicación; solo quieren lo mejor para su amado hijo. Fue un alivio de intendencia comprobar que este numeroso grupo carece de las mínimas necesidades fisiológicas. Eso sí, consiguió convencer a su madre para que le instalase una pantalla de televisión de 21 pulgadas sobre la cama para que se entretengan por las mañanas mientras él acude a clase. El momento del día más feliz para Alfredo es cuando llega a casa por la tarde y abre la puerta de su habitación. Todas las cabezas se giran a la derecha dirección a Alfredo y le saludan al unísono: "Buenas tardes hijo". Él contesta cortés: " Buenas tardes papás". Alfredo les cuenta los problemas que ha tenido en el colegio y ellos le aconsejan atropelladamente ya que todos quieren hablar al mismo tiempo. Su madre sube el volumen de la radio que tiene en la cocina para no escuchar el barullo, mientras prepara la merienda de Alfredo. Ellos sonríen a coro pero bajan prudentemente la voz. Pero Alfredo no es feliz del todo porque le gustaría poder enseñar su colección a sus amigos.
miércoles, julio 18, 2012
EL RENACER DE SIDDHARTA
Fue aquel instante, cuando se balanceaba por encima de la corriente del agua, dispuesto a destruirse. Había sentido esa desesperación, esa profunda repugnancia, pero no se dejó vencer; el pájaro, la fuente y la voz de su interior continuaban con vida. Esa era su alegría, su risa; por eso brillaba su rostro bajo las canas.
"Es bueno-pensó- probar personalmente todo lo que hace falta aprender. Desde niño, desde mucho tiempo, sabía que los placeres mundanos y las riquezas no acarrean ningún bien; pero ahora lo he vivido"...
Mucho tiempo permaneció meditando acerca del cambio que se había producido en su ser. Escuchó al pájaro que trinaba alegre. ¿No había muerto el pájaro en su interior? No; en Siddharta había muerto algo muy distinto que desde hacía tiempo deseaba sucumbir.¿No era su yo, el yo pequeño, temeroso, orgulloso, con el que había luchado durante tantos días, el que siempre le vencía, el que después de cada penitencia volvía a surgir y le quitaba alegría, y le daba temor? ¿Acaso no era eso lo que por fin hoy había encontrado la muerte, allí en el bosque, junto a ese río idílico? ¿No era esa muerte por lo que Siddharta había vuelto a ser niño, y sintió confianza, alegría y temeridad?.
Ahora también comprendió por qué había luchado inútilmente contra ese yo, mientras era brahmán o asceta.¡Se lo había impedido el exceso de sabiduría, versos sagrados, de reglas para sacrificios, de mortificaciones, la excesiva ambición....
...Su yo se había escondido en ese sacerdocio, en aquella erudición e intelectualidad...
...Por todo ello tuvo que lanzarse al mundo, perderse entre los placeres y el poder, la mujer y el dinero; Se había tenido que convertir en comerciante, jugador, bebedor, glotón, hasta que le brahmán y el samana de su interior se murieran...
Muerto, un nuevo Siddharta había resucitado. También este se volvería viejo, también tendría que morir algún día; Siddharta era transitorio, como pasajera es toda formación. Pero hoy estaba en plena forma, joven como un chiquillo, un nuevo Siddharta. Estaba lleno de alegría. Meditaba todas esas ideas, escuchaba sonriente su estómago y agradecía el zumbido de la abeja.
Siddharta- Herman Hesse
"Es bueno-pensó- probar personalmente todo lo que hace falta aprender. Desde niño, desde mucho tiempo, sabía que los placeres mundanos y las riquezas no acarrean ningún bien; pero ahora lo he vivido"...
Mucho tiempo permaneció meditando acerca del cambio que se había producido en su ser. Escuchó al pájaro que trinaba alegre. ¿No había muerto el pájaro en su interior? No; en Siddharta había muerto algo muy distinto que desde hacía tiempo deseaba sucumbir.¿No era su yo, el yo pequeño, temeroso, orgulloso, con el que había luchado durante tantos días, el que siempre le vencía, el que después de cada penitencia volvía a surgir y le quitaba alegría, y le daba temor? ¿Acaso no era eso lo que por fin hoy había encontrado la muerte, allí en el bosque, junto a ese río idílico? ¿No era esa muerte por lo que Siddharta había vuelto a ser niño, y sintió confianza, alegría y temeridad?.
Ahora también comprendió por qué había luchado inútilmente contra ese yo, mientras era brahmán o asceta.¡Se lo había impedido el exceso de sabiduría, versos sagrados, de reglas para sacrificios, de mortificaciones, la excesiva ambición....
...Su yo se había escondido en ese sacerdocio, en aquella erudición e intelectualidad...
...Por todo ello tuvo que lanzarse al mundo, perderse entre los placeres y el poder, la mujer y el dinero; Se había tenido que convertir en comerciante, jugador, bebedor, glotón, hasta que le brahmán y el samana de su interior se murieran...
Muerto, un nuevo Siddharta había resucitado. También este se volvería viejo, también tendría que morir algún día; Siddharta era transitorio, como pasajera es toda formación. Pero hoy estaba en plena forma, joven como un chiquillo, un nuevo Siddharta. Estaba lleno de alegría. Meditaba todas esas ideas, escuchaba sonriente su estómago y agradecía el zumbido de la abeja.
Siddharta- Herman Hesse
lunes, julio 16, 2012
jueves, julio 05, 2012
UN DÍA EN EL DENTISTA
Llegué a la consulta del dentista. Como siempre que lo hago, me asaltó un insuperable deseo de orinar. Evacué. Me lavé las manos y volví a la sala de espera. Jugué a ver si encontraba alguna revista con más años que yo. No es difícil, en los diferentes consultorios médicos, encontrar lecturas con esa cualidad cronológica. Me llamaron y acudí. Mi cerebro barajó varias bromas para relajar el estresante momento. Pero las descarté todas. Unas por demasiado hirientes, otras por insulsas. Una vez tumbado en la camilla me sujeté con fuerza la hebilla del cinturón, como hago siempre que me veo en esa tesitura.
- Tranquilo, en dos minutos te habré retirado los puntos del implante que te pusimos y a casa.
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