EL MUNDO.ES
EEUU pide a Irán que no ejecute a un pastor que se
convirtió al cristianismo
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Afp | Washington | Londres
Estados Unidos ha estimado este jueves que Irán ejerce un "desprecio total" hacia la libertad religiosa si las autoridades islámicas ejecutan a un pastor iraní que se niega a renunciar a su fe cristiana por el Islam.
"Estados Unidos condena la sentencia a muerte para el pastor Youcef Nadarkhani. La ejecución de la pena capital sería una nueva prueba del desprecio de las autoridades iraníes hacia la libertad de culto", declara el portavoz de la Casablanca, Jay Carney, en un comunicado.
Por otro lado, el jefe de la diplomacia británica, William Hague, pidió el pasado miércoles a Teherán que reconsiderase la condena a muerte a este religioso, antiguo musulmán convertido al cristianismo, que podría ser ejecutado si no rechaza su nueva religión.
"Me acaban de decir que Nadarkhani podría ser ejecutado de manera inminente si no rechaza su nueva fe, como le pedía la Corte Suprema de Irán", declara Hague en un comunicado, resaltando la valentía del religioso.
Este asunto "muestra las continuas reticencias del regimen iraní cuando deben respetar las obligaciones constitucionales e internacionales en relación a la libertad religiosa", añade el ministro.
Youcef Nadarkhani, de unos 30 años, se convirtió al cristianismo cuando tenía 19 y se hizo pastor de una pequeña comunidad evangélica bautizada 'Iglesia de Irán'.
Fue detenido el pasado mes de octubre de 2009 y condenado a la pena capital. Esta se anularía si el condenado "se arrepiente" y renuncia a su conversión.
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jueves, septiembre 29, 2011
domingo, septiembre 25, 2011
sábado, septiembre 24, 2011
¿ Dónde se estrellará el satélite ? Según distintos países
Los griegos mienten sobre el sitio donde creen que va a caer.
Los irlandeses apuestan sobre el lugar de la caída.
Los alemanes dicen que ni cubrirán las apuestas de los irlandeses, ni creen a los griegos.
Los argentinos psicoanalizan a un ingeniero de la NASA, para sacarle información.
A los franceses no les importa el lugar, pero quieren organizar en París una reunión internacional sobre el futuro de la exploración espacial.
Los italianos se reunen en familia para esperar el momento, mientras sus madres les llenan por cuarta vez el plato de pasta.
Los judíos envían agentes del MOSSAD para observar si del satélite sale, por fin, su mesías.
Los españoles rezamos para que no caiga sobre un estadio de fútbol, precisamente en fin de semana.
Los irlandeses apuestan sobre el lugar de la caída.
Los alemanes dicen que ni cubrirán las apuestas de los irlandeses, ni creen a los griegos.
Los argentinos psicoanalizan a un ingeniero de la NASA, para sacarle información.
A los franceses no les importa el lugar, pero quieren organizar en París una reunión internacional sobre el futuro de la exploración espacial.
Los italianos se reunen en familia para esperar el momento, mientras sus madres les llenan por cuarta vez el plato de pasta.
Los judíos envían agentes del MOSSAD para observar si del satélite sale, por fin, su mesías.
Los españoles rezamos para que no caiga sobre un estadio de fútbol, precisamente en fin de semana.
jueves, septiembre 22, 2011
SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL

En nuestras grandes crisis históricas no han faltado nunca españoles esclarecidos
capaces de prever y evitar el desastre inminente. Más, para nuestra desventura,
quienes tuvieron previsión carecieron de autoridad, y quienes gozaron de autoridad
carecieron de previsión.Y algunos previsores callaron por cobardía.
Santiago Ramón y Cajal - Charlas de café
miércoles, septiembre 21, 2011
LA SOMBRA
Veo la elástica Sombra del cactus alargarse. Tira de ella el Sol en su huida.
Medita la Sombra sobre su existencia. De su padre, el cactus, admira su firmeza.
Valora su protección materializada en la unión de sus respetivas bases, desde el
lejano momento de su nacimiento doce horas atrás. La madre tierra acoge su reptar
sigiloso, exponiendo la piel desde el alba hasta el ocaso, otorgándole cobijo, apoyo
y camino.
La Sombra nota cercano el aliento de la muerte. El miedo a lo inevitable emponzoña
su relación con Dios. Él, el Sol, se retira. Traición, impiedad: piensa. De alguna forma,
al llegar la noche, todas las sombras del desierto desaparecerán engullidas por una
gran negritud; integradas en la uniforme oscuridad, tenuemente azulada por la Luna.
Mañana, al amanecer, el cactus sentirá el cosquilleo de una nueva concepción a sus
pies y lo cederá a la tierra para que lo amamante de ilusiones. Pronto se hará preguntas
la nueva Sombra.
Medita la Sombra sobre su existencia. De su padre, el cactus, admira su firmeza.
Valora su protección materializada en la unión de sus respetivas bases, desde el
lejano momento de su nacimiento doce horas atrás. La madre tierra acoge su reptar
sigiloso, exponiendo la piel desde el alba hasta el ocaso, otorgándole cobijo, apoyo
y camino.
La Sombra nota cercano el aliento de la muerte. El miedo a lo inevitable emponzoña
su relación con Dios. Él, el Sol, se retira. Traición, impiedad: piensa. De alguna forma,
al llegar la noche, todas las sombras del desierto desaparecerán engullidas por una
gran negritud; integradas en la uniforme oscuridad, tenuemente azulada por la Luna.
Mañana, al amanecer, el cactus sentirá el cosquilleo de una nueva concepción a sus
pies y lo cederá a la tierra para que lo amamante de ilusiones. Pronto se hará preguntas
la nueva Sombra.
lunes, septiembre 19, 2011
domingo, septiembre 18, 2011
DESOLLÉ ERIZOS
Desollé erizos y con sus púas
creé un ejército de escarabajos-unicornio
acróbatas que se descuelgan de los trapecios
por los cabellos de las doncellas.
Rebosan los nidos mis criaturas
devorando huevos y crías
sus madres vuelan a otras tierras
lamentando el tiempo perdido.
Inundan los hormigueros mis criaturas
violando a sus reinas siempre preñadas
orinan y defecan en las coronas
entre ecos de violines y aplausos.
Se acoplan ensartándose el abdomen mis criaturas
elevando un puente bajo el peso de mis pies
lagrimean orgasmos entre convulsiones
mientras les saludo con el sombrero.
jueves, septiembre 15, 2011
lunes, septiembre 12, 2011
EL BURRO EN LA ESCUELA - GLORIA FUERTES
Una y una, dos.
Dos y una, seis.
El pobre burrito
contaba al revés.
¡No lo sabe!
- Sí lo sé.
- ¡Usted nunca estudia!
Dígame ¿por qué?
Cuando voy a casa
no puedo estudiar;
mi amo es muy pobre
hay que trabajar.
Trabajo en la noria
todo el santo día
no me llame burro,
profesora mía.
Gloria Fuertes
Dos y una, seis.
El pobre burrito
contaba al revés.
¡No lo sabe!
- Sí lo sé.
- ¡Usted nunca estudia!
Dígame ¿por qué?
Cuando voy a casa
no puedo estudiar;
mi amo es muy pobre
hay que trabajar.
Trabajo en la noria
todo el santo día
no me llame burro,
profesora mía.
Gloria Fuertes
sábado, septiembre 10, 2011
LA RESPUESTA FUE: "CREO QUE SÍ"
Oye papá: si tú fueras una mosca, ¿ te gustarían los pies de las personas ?
miércoles, septiembre 07, 2011
LA MITAD DE UNA MANTA
En una humilde casa, en Irlanda, vivía un hombre, su mujer, su padre y su hijo,
que todavía era un bebé. El viejo Padre no servía para nada. Estaba demasiado
débil para trabajar. Comía y fumaba, sentado ante la puerta. Entonces el hombre
decidió sacarlo de la casa, dejarlo tirado a su suerte en la calle, como a veces
se hacía, en las épocas más duras, con las bocas inútiles.
La esposa intentó interceder en favor del anciano, pero fue en vano.
-Como mínimo dale una manta-dijo ella.
-No. Le daré la mitad de una manta. eso es suficiente.
La esposa le suplicó. Finalmente, consiguió convencerlo para que le diese la
manta entera. De repente, en el momento en el que el viejo estaba a punto de salir
llorando de la casa, se oyó la voz del bebé en la cuna. Y el bebé le decía a su padre:
-¡No! ¡No le des la manta entera! Dale sólo la mitad.
-¿Por qué?-preguntó el padre anonadado, acercándose a la cuna.
-Porque-contestó el bebé-necesitaré la otra mitad para dártela el día que te eche
de aquí.
Jean-Claude Carriere
que todavía era un bebé. El viejo Padre no servía para nada. Estaba demasiado
débil para trabajar. Comía y fumaba, sentado ante la puerta. Entonces el hombre
decidió sacarlo de la casa, dejarlo tirado a su suerte en la calle, como a veces
se hacía, en las épocas más duras, con las bocas inútiles.
La esposa intentó interceder en favor del anciano, pero fue en vano.
-Como mínimo dale una manta-dijo ella.
-No. Le daré la mitad de una manta. eso es suficiente.
La esposa le suplicó. Finalmente, consiguió convencerlo para que le diese la
manta entera. De repente, en el momento en el que el viejo estaba a punto de salir
llorando de la casa, se oyó la voz del bebé en la cuna. Y el bebé le decía a su padre:
-¡No! ¡No le des la manta entera! Dale sólo la mitad.
-¿Por qué?-preguntó el padre anonadado, acercándose a la cuna.
-Porque-contestó el bebé-necesitaré la otra mitad para dártela el día que te eche
de aquí.
Jean-Claude Carriere
sábado, septiembre 03, 2011
Bach - Magnificat - 7 - Fecit potentiam
Fecit potentiam in brachio suo,
dispersit superbos mente cordis sui,
Él hizo proezas con su brazo
dispersó a los soberbios de corazón.
viernes, septiembre 02, 2011
MIRADAS CRUZADAS
Paloma camina con el pañuelo ocultando la calvicie producida por la quimioterapia. Miriam,
que permanece de pie en el portal de su casa esperando a que le vengan a recoger, observa
a Paloma. Luis cruza la acera y hace un barrido con la mirada; primero la posa en Paloma
y luego en los ojos de Miriam. Miriam ataca la cara de Luis en el preciso instante en el que él
lo hace con ella. Miriam piensa que el interés de Luis reside en sus preciosas pupilas azuladas; pero la realidad es que Luis traspasó sus azules gelatinas, para llegar al fondo en el que Miriam guardaba un reciente poso de piedad.
que permanece de pie en el portal de su casa esperando a que le vengan a recoger, observa
a Paloma. Luis cruza la acera y hace un barrido con la mirada; primero la posa en Paloma
y luego en los ojos de Miriam. Miriam ataca la cara de Luis en el preciso instante en el que él
lo hace con ella. Miriam piensa que el interés de Luis reside en sus preciosas pupilas azuladas; pero la realidad es que Luis traspasó sus azules gelatinas, para llegar al fondo en el que Miriam guardaba un reciente poso de piedad.
lunes, agosto 29, 2011
viernes, agosto 26, 2011
EL LAGARTO SIN SU MEDIODÍA
El lagarto asoma el afilado rostro de entre la pared de piedras; con la que hace ya mucho tiempo unos hombres escalonaron el monte, ganando así tierras aptas para sus cultivos. Sus ojos y su olfato apaciguan la inquietud nacida de su instinto de supervivencia, al no percibir depredadores. En tres pasos medidos nos descubre todo el cuerpo. Vuelve a quedar inmóvil como una raiz seca. Espera que su piel reciba los rayos del sol de mediodía. Es la costumbre. Es un día de agosto. Los lagartos no disponen de calendarios, por lo que no podemos pedirle que nos señale el día exacto. En un ágil escorzo gira ciento ochenta grados. Parece buscar algo con la mirada: el sol. Su cerebro reptiliano es muy elemental, pero está asombrado al notar su ausencia en un día sin nubes. Remonta la pared pedregosa perseguido por el miedo que cuelga de su cola como un cascabel. Ahora busca la luna, pero la gran bóveda le devuelve su ausencia así como la de las estrellas. No hay sombras, ni oscuridad. Tampoco sonidos. Las abejas vagan desorientadas sin encontrar sus colmenas. Decenas de cigüeñas vuelan trazando grandes círculos sobre inexistentes campanarios. Decide el lagarto trepar el tronco de un olivo. Vuelve a la tierra y se aleja con su contoneo de cupletista en busca del horizonte; en la seguridad de que tras la línea aparecerá el anhelado astro. Desconoce, debido a su escasa razón, que tras el horizonte, solo hay otro horizonte. Al llegar la noche, o mejor dicho, al llegar el turno de la noche, una plantación de girasoles observan su cuerpo deshabitado.
domingo, agosto 14, 2011
CITA A CIEGAS
Llegué puntual ; fueron mis amigos los que me prepararon la cita a ciegas y no quería dejarles en mal lugar. El camarero, al verme llegar con el ramo de rosas rojas, me acompañó solícito a mi mesa. Era un café clásico: grandes cristaleras, sillas Berlín barnizadas de nogal, y coquetas mesitas redondas con superficie de mármol. Me sorprendió que junto a la mesa sólo hubiese dispuesta la silla sobre la que me senté. Al hacer ademán de levantarme para colocar otra frente a mí, el camarero apoyó su mano en mi hombro, reteniéndome y rogándome que esperara. Abrió su mano izquierda, extrajo de ella una peladilla, con suma delicadeza la depositó en la mesa y me entregó una nota en la que se leía: “ yo soy tu cita”. No negaré que los primeros minutos fueron un poco violentos ya que ninguno de los dos rompíamos el fuego. En cambio aprecié sus encantos desde el primer momento. El semblante pálido, sus texturas, su saber estar y su prudencia llegaron a mi corazón con aromas desconocidos. Le hablé de mi infancia, feliz casi del todo. Le enumeré mis lecturas favoritas. Los escasos momentos en los que me he arriesgado. Los estímulos que todavía me hacen llorar. Ella escuchaba sin pestañear. Es cierto que no asentía, pero también lo es que no interrumpía. Era gracioso verla sentada frente a mí sobre el sillón-soporte de móvil, que amablemente nos prestó la cocinera. Se acercaba la hora del cierre pero no me atrevía a invitarla a mi casa. Me pareció apresurado para una primera cita. Por otro lado me preocupaba la idea, que me rondaba desde hacía rato, de no estar a su altura. Así que decidí llamar al camarero y rogarle que la cuidara hasta nuevo aviso. En la calle el sol y el bullicio habían sido sustituidos por una tenue llovizna, paraguas y rostros anónimos. No dormí; pero tampoco desperté. Y así pasaron dos días con sus noches. Al tercero volví al café. El corazón me tamborileaba inquieto. Ni siquiera saludé al camarero. En cuanto nuestras miradas tomaron contacto, le pregunté por la peladilla. Me miró extrañado; como si lo que había pensado que era una extravagante broma, hubiera dejado de serlo de repente. Dio un paso atrás. Se puso a la defensiva. Comenzó, oiga sólo era una diminuta peladilla. Siguió, ayer se la di a una niña que vino con sus padres. Terminó, y se la comió. No recuerdo nada más . En la clínica me han contado que con el tiempo me pondré bien. Que habrá un juicio.
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