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miércoles, enero 23, 2008

ME LLAMAN CALLE (MANU CHAO)

Aquí os presento la obra de una persona que
a mí personalmente me anima a decir que no
todo está perdido.
Enhorabuena Manu Chao.

domingo, enero 20, 2008

"Y EL SÉPTIMO DÍA DESCANSÓ" (GÉNESIS)

VIDA DESPUÉS DE LA SEMANA 23.

OS ADJUNTO ESTE ARTÍCULO APARECIDO EN EL DIARIO
EL MUNDO SOBRE LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS
SOBRE EL DESARROLO DEL FETO HUMANO.

EL DEBATE DEL ABORTO

La vida es posible desde la semana 23

  • Un prematuro tiene grandes posibilidades de sobrevivir a partir de las 23-24 semanas
  • A las 22 semanas, comienza a registrarse una intermitente actividad cerebral
  • El feto siente reacciones similares al dolor a partir de las 26 semanas
Vea el gráfico sobre las sensaciones del embrión.

Vea el gráfico sobre las sensaciones del embrión.

Actualizado domingo 20/01/2008 04:33 (CET)
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ISABEL ESPIÑO

MADRID.- ¿Qué tiene que decir la Ciencia en el debate del aborto? Durante las últimas semanas, la interrupción del embarazo ha suscitado una gran controversia, fundamentalmente legal y ética. En los límites para realizar un aborto (y en la mente de quienes leen sobre el tema), surgen las cuestiones relacionadas con el desarrollo del embrión. ¿Cuando siente dolor?, ¿cuándo puede sobrevivir?, ¿cuándo tiene un cerebro activo?

"Un tema clave en el debate [de los tiempos] del aborto es el estatus moral del embrión y el feto", señalaba un informe elaborado por la British Medical Association. "La cuestión de cuándo empieza la vida se ha debatido durante años y continúa siendo un tema en el cual los miembros de la sociedad tienen visiones opuestas (...). Probablemente nunca sea posible alcanzar un acuerdo sobre esta cuestión", decían los médicos británicos en su informe, elaborado ante una posible reforma legal en ese país. Aunque no exista una respuesta absoluta, la literatura científica sí aporta algunas claves sobre estos aspectos:

¿Cuándo puede sobrevivir?

El año pasado, Amillia, una niña estadounidense, nació tras 22 semanas en el útero materno y con sólo 284 gramos. Se trata de un caso excepcional, pero lo cierto es que en los últimos tiempos el límite de la viabilidad (es decir, el umbral a partir del cual un recién nacido puede sobrevivir en unas circunstancias aceptables) ha disminuido drásticamente.

En los años 70, pocos prematuros sobrevivían con menos de 30 semanas


"En los años 70, se trabajaba poco por debajo de las semanas 30 ó 32", recuerda el neonatólogo Félix Omeñaca, del Hospital La Paz de Madrid. Actualmente, los especialistas consideran que el recién nacido, en los países desarrollados, puede sobrevivir sin secuelas problemáticas a partir de la semana 24 de gestación. La 23, en algunos casos. Hay que agradecérselo a los avances terapéuticos (fármacos que, administrados a la embarazada o al neonato, aceleran la maduración pulmonar, uno de los grandes problemas de prematuros) y las mejoras de los cuidados intensivos.

La viabilidad fetal no sólo es un umbral cambiante a lo largo del tiempo, sino que sigue dependiendo de cada caso concreto. "El límite de la viabilidad es un dilema y, como tal, no está resuelto", resume Omeñaca.

¿Cuándo empieza a funcionar el cerebro?

A diferencia de los animales, el desarrollo del cerebro humano es mucho más lento y continúa formándose durante la infancia, explica Juan de Carlos, investigador del Instituto Cajal, del Centro Superior de Investigaciones Científicas. De todas formas, hacia el final del segundo trimestre de gestación comienza a mostrar cierta actividad.

Durante todo este tiempo, las células nerviosas se dividen frenéticamente. Cuando el telencéfalo se diferencia del resto del tubo neural (en torno a la quinta semana), no es más que dos globos huecos que deben 'llenarse' de células nerviosas (inicialmente, células madre capaces de diferenciarse en cualquier tipo de neurona o de célula glial). En este segundo trimestre, comienza la migración de las células que, a partir de esa estructura, van a formar nuestra materia gris. Se desplazan por la llamada preplaca (una capa externa de la corteza cerebral y la primera en formarse), que ejerce de 'autopista' para las neuronas hacia el lugar que ocuparán en la corteza.

A las 24 semanas, aparecen unos patrones básicos de sueño y vigilia


"El cerebro rige todo: sólo para que el corazón lata tiene que haber una orden cerebral. Pero inicialmente son funciones muy automáticas", explica Elena Carreras, jefa de la Unidad de Medicina Materno-Fetal del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. A las 22 semanas, el encefalograma ya muestra cierta actividad cerebral, aunque intermitente. Dos semanas después, la señal será continua. Es entonces cuando aparecen unos patrones básicos de sueño y vigilia. Se puede distinguir una actividad cerebral, pero de forma primitiva.

Mientras tanto, las células nerviosas han llegado a su destino y, una vez ubicadas, se diferencian y desarrollan sus ramificaciones (axones y dendritas). Es la semana 26 y ha comenzado a formarse el 'circuito': "Se establecen las primeras conexiones. No es un proceso acabado, pero permite que haya unas funciones que van a ser el primordio de nuestra función cerebral", aclara Eduard Gratacós, jefe de Medicina Materno-Fetal en el Hospital Clínic de Barcelona. En la semana 30, el 'cableado' está completo.

Se ha visto que fetos en el tercer trimestre ya tienen cierta habilidad de 'aprender', es decir, de acostumbrarse a estímulos determinados e, incluso, dar respuestas de memoria a corto plazo. Así, un estudio en fetos de 35-36 semanas vio que cuando se aplicaba repetidas veces una vibración sobre la barriga de la gestante, ya no se sobresaltaban tanto como en la primera ocasión. Al cabo de 24 horas, parecían reconocer el sonido.

"Interpretar de ahí que existe consciencia tal y como la entendemos es muy difícil. Los especialistas creemos que no. Lo que más claro parece que existe son fenómenos subcorticales [la corteza se desarrolla por completo al final del embarazo], como una memoria muy inconsciente", resume Gratacós.

¿Siente dolor?

Se considera que el feto puede percibir dolor a partir de las 26 semanas de gestación. Al menos, en ese momento cuenta con los circuitos necesarios para sentirlo y se producen unas reacciones bioquímicas similares a lo que consideramos dolor. Sin embargo, "del mismo modo que no sabemos cómo otra persona percibe el dolor, no podemos saber cómo lo siente un feto", aclara Carlos Goicoechea, farmacólogo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Las reacciones en los meses previos no son dolor. Pueden producirse reacciones automáticas ante un estímulo molesto, por ejemplo, una aguja, pero "una cosa es que responda a estímulos externos y otra que tenga sensación de dolor. Esta percepción requiere una participación importante del córtex cerebral", precisa Carreras. Existen terminaciones nerviosas (se forman en torno a la séptima semana de gestación), pero es tan sólo el primer tramo de ese sistema de alarma que es el dolor.

Antes de la semana 26, pueden producirse reacciones automáticas ante un estímulo molesto, pero no dolor


La conexión del tálamo (el punto de entrada en el cerebro de los estímulos sensoriales) con la corteza cerebral -"vital para el procesamiento sensorial", según De Carlos- es el último paso de este complejo circuito. En torno a las semanas 12 y 16 de gestación, las fibras nerviosas (las 'ramas' de la neurona que envían una señal a la siguiente) salen del tálamo hasta las células de la subplaca, situadas en la 'autopista' de la corteza. Son las conexiones más inmaduras. Todavía es necesario un periodo de espera para que madure un poco más la corteza cerebral y, después, invadir la materia gris. Entre la semana 23 y 25, se establecen la mayoría de conexiones.

A partir de ese momento, hay constancia de que están formados los 'cables' para enviar la señal de dolor. "Que existan las conexiones neuronales es lo mínimo imprescindible para que se produzca [la percepción del dolor], pero no significa que en efecto se dé", explica Carreras.

Las dudas en torno al tema han quedado patentes en dos recientes revisiones sobre el dolor fetal, publicadas en el 'British Medical Journal' y el 'Journal of the American Medical Association'. De hecho, el autor del primer trabajo concluía que el feto no puede sentir dolor, pues "por definición no es simplemente la respuesta a un estímulo nocivo, sino una experiencia consciente. El limitado sistema neural del feto no puede avalar tales experiencias cognitivas, afectivas y evaluativas". Ambos trabajos despertaron encendidas protestas de algunos colegas.

Aunque no se puede saber a ciencia cierta si una vez 'desplegado el circuito' el feto siente realmente dolor, la comunidad científica ha optado por "un principio de prudencia", en palabras Carreras. Es decir, cuando se realizan operaciones prenatales sobre el feto (habitualmente, a partir de la semana 24), se administra un cóctel de fármacos para que no se mueva, no se altere el ritmo cardiaco y, por si acaso, no sufra. "Ante la sospecha de que pueda sentir dolor, le ponemos anestesia, pero no podemos tener una constatación de que le duela", resume Ángel Grañeras, ginecólogo de la Clínica IVI Madrid.

¿Cómo se puede definir el estatus moral del feto?

A pesar de que la Ciencia puede dar claves sobre las distintas fases del desarrollo embrionario, no aporta una respuesta final a un tema de carácter poliédrico.

A medida que avanza el desarrollo, hace falta más justificación para finalizar la gestación


"Mucha gente tendría dificultad en señalar una etapa en la que creen que el feto alcanza un estatus moral y tampoco cree que carezca de tal consideración hasta determinada etapa de desarrollo, a partir de la cual merezca una protección absoluta", constataba el informe británico.

"Las implicaciones prácticas [de esta aproximación gradual] es que, a medida que el feto se desarrolla, y por consiguiente gana estatus moral, mayor justificación hace falta para finalizar la gestación. Esta perspectiva se ve reflejada en la legislación que permite diferentes límites de tiempo para diferentes motivos de aborto y también ha sido el enfoque básico adoptado por la British Medical Association", añadían.

sábado, enero 19, 2008

ABORTO EN ESPAÑA. 100.000 TRAGEDIAS


A raiz de la noticia de el encarcelamiento del dueño
de una clínica abortista catalana varios medios de
comunicación se han lanzado a sacar del cajón
de los hechos "sin relevancia noticiable" las cifras
de los abortos en España en 2007.
Alrededor de 100.000 niños.

Como ustedes saben en nuestro país la ley permite
el aborto en tres supuestos: Malformaciones en el feto,
violación, y riesgo en la salud física o mental de la madre.
Pues bien, el porcentaje de abortos apoyados en el tercer
supuesto, más concretamente, la salud mental de la
madre representan el 95% de los abortos.

Hecha la ley hecha la trampa. Un clínica abortista, que al fin
y al cabo es un negocio, no tiene más que contratar un psiquiatra
sin demasiados escrúpulos y problema solucionado.

Pero no me gustaría centrar este artículo en temas legales,
ya que si estas mujeres no abortaran en España se irían a
paises de nuestro entorno con leyes de plazos. Creo que el
tema no es el encarcelamiento de 95.000 mujeres al año,
sino estudiar que está pasando en nuestro pais para que
tantas mujeres hayan tomado la decisión de deshacerse
de sus hijos de manera tan brutal. Necesitamos ver qué
está pasando con la relativización de valores fundamentales,
como el derecho a la vida, que nos hace, en unos casos por
egoismo, en otros por un hedonismo ridículo, utilizar el
aborto como medida anticonceptiva.
Está claro que en una sociedad en la que YO soy lo
único importante y en la que todo lo que me rodea está ahí para
hacerme feliz, no me importa ir retirando OBSTÁCULOS
del camino hacia MI plenitud.

Para terminar, tan sólo hacer una solicitud a todas
las administraciones para que den seguridad y un
total apoyo a aquellas madres que decidan seguir
adelante con su embarazo para protegerlas en
su futura maternidad a ellas y a sus hijos.

Una sociedad que mira hacia otro lado frente
a este infanticidio, es una sociedad enferma.

sábado, enero 05, 2008

MOBBING



‘Aquél a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco’.



EURÍPIDES

martes, enero 01, 2008

BICENTENARIO DE LOS SITIOS DE ZARAGOZA 1808-2008


Para inaugurar el año 2008 os traigo un artículo que publiqué
el año pasado en el periódico digital www.gozazaragoza.com, sobre los dos sitios acaecidos en la ciudad de Zaragoza por parte de tropas francesas hace ahora dos siglos.

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LOS SITIOS DE ZARAGOZA

En los albores del siglo XIX, la ciudad de
Zaragoza, que contaba con algo más de 42.000
habitantes, se enfrentó al ejército más poderoso
del mundo, dando un ejemplo, a los países subyugados
por la megalomanía de Napoleón, de que era posible
la resistencia frente a Francia. Valentía y sacrificio
de una ciudad entera por defender su libertad,
que le hizo entrar en la reducida élite de las ciudades
heroicas.

ANTECEDENTES

En una Europa gobernada por monarquías absolutas,
a finales del siglo XVIII, el pueblo francés
decide revelarse contra los abusos y la incapacidad
de sus monarcas llevándolos a la guillotina e
instaurando un nuevo régimen, la república, que moverá
los cimientos de la vieja Europa, en el mismo momento en
que la cabeza de Luis XVI rodó sobre la cesta de la historia.

Pero el resto de monarquías temerosas de acabar descabezadas
como la francesa, ejercerán toda su influencia
en sus pueblos para demonizar los nuevos ideales
de la revolución: libertad, igualdad, fraternidad.


España no fue una excepción. Pero la guerra contra la
república francesa que empezó en 1793, acabó en 1795
con la paz de Basilea que abriría unos años de alianzas
con nuestro vecino del norte que no gustarán a Inglaterra.

La decisión del primer ministro Godoy apoyada por
su soberano Carlos IV, de aliarse con Francia provocar
finalmente un enfrentamiento con el imperio británico
que nos llevará a permitir la entrada de las tropas
napoleónicas en tierras españolas con la excusa de
atacar a Portugal que estaba aliado con los ingleses.

Godoy que fue nombrado primer ministro en 1792 intentó
traer la modernidad a un país sumido en el feudalismo,
donde la aristocracia y la iglesia estaban acostumbrados
a manejar los hilos del poder. Estos viejos estamentos
de poder elegirán a Fernando, hijo de Carlos IV, como
pretexto para derrotar a su enemigo Godoy y acabar
con sus reformas.

Napoleón mientras tanto seguía introduciendo sus tropas
en la península y convenció a los fernandinos
de que su incursión en España era para subir al trono
al príncipe de Asturias, lo que provocó que Carlos IV,
Maria Luisa y Godoy intentaran escapar a América desde
la ciudad de Aranjuez a lo que se opusieron sus habitantes
reteniéndolos y capturando a Godoy. A las pocas semanas
Fernando VII, el favorito de la aristocracia, entraba en
Madrid entre vítores.

Fernando lo primero que haría sería intentar alcanzar
el apoyo de Napoleón y éste le tendería una trampa
citándole en Bayona donde le hizo prisionero.

Napoleón ya tenía el camino libre para realizar su
deseo de apoderarse de una España mal gobernada,
instalada en el feudalismo, pero cuyas gentes acabarán
sublevándose contra el invasor.

LA ZARAGOZA DE 1808.

La población de Zaragoza, ajena en gran parte a la
política de la corte, llevaba varios años sufriendo problemas
de desabastecimiento, alza de precios, y duras políticas fiscales.
El descontento y las revueltas eran cotidianas.
El 22 de marzo de 1808 coincidiendo con la caída de Godoy
cientos de universitarios provocan algaradas callejeras.
Las autoridades ponen fin al curso universitario con un
aprobado general.
Un joven militar hijo de los marqueses de Lazán, que pertenecía
a la elitista Guardia de Corps, acompañó a Fernando VII a Bayona
como parte de su escolta. José de Palafox, ante la evidencia de
la trampa, intenta liberarlo pero es descubierto y regresa rápido
a Zaragoza.
Será sobre las espaldas de este brigadier sobre las
que recaerá la defensa de la ciudad.

MOMENTOS PREVIOS

La ciudad es un hervidero, y los acontecimientos del
dos de mayo en Madrid, las arengas en las iglesias,
y la presencia cada vez más numerosa de las tropas
invasoras en toda la península harán que, el 24 de
ese mismo mes, cientos de ciudadanos apresen al capitán
general y recojan 5.000 armas que reparten entre
sus conciudadanos. A continuación y a propuesta de
algún cabecilla de la revuelta ,deciden ir a La Alfranca
a por Palafox, con el que entran en Zaragoza.
El 26 de mayo Palafox era nombrado Capitán General.
Para dotar su repentino cargo de legitimidad, se decide
convocar a las Cortes del Reino de Aragón para el 09
de junio. La última vez que se convocaron fue en el
año 1707 ya que fueron suprimidas posteriormente
por los Decretos de Nueva Planta. Siguiendo la tradición
se convocó a los cuatro brazos o estamentos; Iglesia,
nobleza, hidalgos, y ciudadanos, que ratificaron
el nombramiento de Palafox y establecieron una
Junta Suprema de Gobierno.
El discurso de Palafox a las Cortes fue una declaración
de guerra al invasor y como tal fue tomada por Napoleón
que la recibió con un acceso de ira no exenta de preocupación,
al comprobar como un pequeña ciudad podía
poner en duda su omnímodo poder sobre Europa.


“...llegó el día 24 de mayo, día de gloria para toda España;
y los habitantes de Aragón, siempre leales, esforzados y
virtuosos, rompieron los grillos que les
preparaba el artificio, y juraron morir o vencer...”

PREPARATIVOS MILITARES

Con todo lo indicado anteriormente sólo quedaba
prepararse para lo que se avecinaba.
Las fuerzas militares con las que contaba la ciudad de
Zaragoza eran escasas y Palafox declaró el reclutamiento
forzoso de todos los aragoneses entre 17 y 40 años.
Todos los corregimientos se pusieron manos a la obra.
Otra cosa fue la del equipamiento ya que las prisas y
la falta de fondos económicos complicaron la labor.
Pero pese a las dificultades, los pueblos y ciudades
de Aragón enviaron sus tropas mal uniformadas y peor
armadas pero dispuestas a derramar hasta la última gota
de sangre.

La ciudad de Zaragoza no estaba amurallada, pero
tenía dos barreras naturales, el Ebro al Norte
y el Huerva al Este. El Sur y el Oeste tan sólo
estaban protegidos por un frágil muro de ladrillo
y los castillos de la Aljafería y el convento de
los agustinos. Esta situación planteó la duda de si
era mejor atacar a las tropas francesas en campo abierto
o atrincherarse en las calles de la ciudad. Se decidió por
la segunda opción sobre todo después de comprobar la
inferioridad de nuestros efectivos frente a un ejército
bien preparado y mejor pertrechado en las batallas de
Tudela, Mallén y Alagón. En Tudela el hermano de José
Palafox intentó con 6.000 hombres evitar la entrada
del enemigo en tierras aragonesas pero en unas horas el
general Lefébvre toma la ciudad y causa el repliegue hasta
Mallén donde volverán a ser derrotados el 13 de junio. Este
descalabro sumirá la ciudad de Zaragoza en la desmoralización
al ver en la práctica el peligro al que se estaban enfrentando.
Tres días más tarde el propio Palaf sale al encuentro de los
franceses en Alagón con 6.000 efectivos, pero al cerciorarse
de la desproporción de las fuerzas que ya se divisaban,
decidió volver a Zaragoza.

El 15 de junio el general francés ya instalado en Alagón
con sus 14.000 hombres saborea la, que piensa, será
una victoria fácil y ejemplarizante sobre la
orgullosa ciudad de Zaragoza.
Palafox saldrá, por la puerta del Angel, dirección a Belchite,
dejando a Vicente Bustamante al mando de la ciudad, para
reagrupar tropas con las del varón de Warsage, las instaladas
en Calatayud y otras dispersas en las cercanías de Belchite.
Se calcula que aglutinó 8.000 hombres, más de 100 caballos
y algunas piezas de artillería.
Pero la salida del General Palafox fue entendida por algunos
como una deserción y a punto estuvo de causar
la rendición de la ciudad por parte del concejo zaragozano a no
ser por la intervención airada de los paisanos.
Ese mismo día 15 de junio comenzará el primer sitio de
Zaragoza que durará tres meses y que sorprenderá a la
temerosa Europa siendo un acicate para el posterior alzamiento
de los pueblos frente al tirano.

EL PRIMER SITIO

Un bombardeo incesante golpeó la ciudad durante largas
horas haciendo vibrar las piedras y los corazones.
Dos columnas se lanzaron contra las puertas del Carmen,
el Portillo y Santa Engracia que fueron traspasadas con
relativa facilidad, pero lo que encontraron las tropas
invasoras no lo esperaban.
Una columna fue aniquilada por las fuerzas aragonesas
que esperaban tras la puerta del Carmen, siendo la temida
caballería polaca atacada por un grupo de mujeres armadas
con cuchillos, acabando caballos y jinetes traspasados
por sus filos a su llegada a la plaza del Portillo.
La puerta de Santa Engracia será una trampa para los
franceses que intentaron franquearla, ya que al superar
la valla exterior del convento quedaron atrapados sin
posibilidad de escape.
La huida de los franceses dejará 700 de los suyos
amontonados en las calles y plazas, siendo sus últimas
visiones, aceros, pólvora y polvo.
Los huidos llevaron a su general el mensaje de la derrota
mientras los defensores se afanaban para socorrer a sus
heridos y enterrar a sus muertos.

Palafox, mientras tanto, seguía fuera de Zaragoza en su
idea de que la defensa de la ciudad debía plantearse fuera
de la misma con ataques combinados a su retaguardia y
líneas de abastecimiento. Desde Belchite pasará a La Almunia
donde consiguió refuerzos y, tras algunas discusiones, llegará
a Epila, donde será atacado por el coronel Chopiski, venciéndole
la noche del 22, y provocando una desbandada de las fuerzas
de Palafox, que huyeron hasta Belchite donde se reagruparon, para
dirigirse finalmente a Zaragoza desde Velilla.

Los franceses esperaban refuerzos limitándose al envío
de un pliego de rendición el 17, y un bombardeo el 24.
El 25 de junio llegó al mando de una división el general
Verdier, que tomó el mando de las tropas que sitiaban la
ciudad, relevando a Lefévbre. La elección por Napoleón
de este veterano general no era casual. Zaragoza debía
caer y pronto.

Verdier decidió bombardear masivamente la ciudad durante
tres días con sus noches llevando el terror a sus gentes.
Un terror que se intensificó con la explosión fortuita
del polvorín de San Valero que produjo un rugido de tal
magnitud que se pudo escuchar en varias localidades
cercanas a Zaragoza.

Al día siguiente los franceses vuelven a atacar las puertas
del carmen y santa Engracia donde vuelven a ser derrotados,
pero en cambio consiguen tomar la posición de Torrero,
al ser abandonada por el jefe de puesto, el coronel Falcó.
Palafox castigará esta actitud ejecutándole el 22 de agosto.
Desde esta posición elevada, Verdier dirigió su fuego
artillero contra la Aljafería y las puertas del Portillo
y del Carmen.

El mismo día que el francés castigaba el castillo de la Aljafería
entró Palafox en Zaragoza con las tropas de refuerzo y el 09
lo hizo su hermano Francisco. Entre los dos aportaron 2.200
hombres armados.
Recién amanecido el día 2 de julio se lanzan seis columnas
francesas sobre las puertas del Carmen, Santa Engracia,
el Portillo, Sancho, la Aljafería y el convento de Agustinos.

Ha pasado a la historia de las acciones heroicas, la actitud
de una mujer anónima que, ante la muerte de sus artilleros,
prendió la mecha de un cañón, ante la incredulidad de los
atacantes que huirán despavoridos entre la excitación de
los defensores. Palafox, que se encontraba en esos momentos
en la defensa de la puerta del Portillo, colocó los emblemas de
Sargento a una desconcertada Agustina Zaragoza.
Verdier no tuvo más remedio que encajar esta nueva derrota,
replanteándose la estrategia sobre la toma de la ciudad,
decidiendo el cierre de la misma. El 11 de julio cruza el Ebro
por Juslibol cercándola con el objetivo de desabastecerla.
Para apoyar este objetivo se mandan tropas
para saquear los pueblos de la margen izquierda del río;
así como a Calatayud y Tauste, cortando las vías de
suministro de los sitiados. EL 29 atacan los molinos
de las Almas y del Pilar.
El 1 de agosto llegan más tropas francesas al mando de
Bazancourt, con lo que ya eran 15.000 los sitiadores, que
ya rodeaban completamente Zaragoza.
Al día siguiente el fuego cayó como la lluvia sobre las
puertas, las calles y las gentes, empapando de muerte
y cenizas la ciudad.
Verdier intentó dividir la ciudad en dos, dirección sur-norte.
El gran número de efectivos, ya dentro de la ciudad,
provocó una encarnizada lucha con numerosas bajas en ambos
ejércitos, decidiéndose la salida de Palafox de Zaragoza
para buscar tropas de refuerzo. Pero los zaragozanos
mantuvieron a los invasores retenidos sin poder cruzar
el Coso en encarnizada lucha cuerpo a cuerpo. El general Verdier
fue herido pasando el mando a Lefevbre. Este
volvió a conminar a los defensores a rendirse, pero
fue respondido con la célebre frase de “guerra y cuchillo”.
Al fin llegó Palafox con los víveres y los refuerzos
que había conseguido reunir, al mismo tiempo que se conocía
la noticia de la victoria española en Bailén que obligó
a los franceses a retirarse de Zaragoza para apoyar
la huida de José I desde Madrid hacia Vitoria. Así se
puso fin al primer sitio de Zaragoza el día 13 de agosto
con la voladura del monasterio de santa Engracia. En
msu retirada dejaron 3.000 compatriotas muertos y
una huella de profunda humillación en el alma de Napoleón
que cometió el error de infravalorar el espíritu de los
españoles a los que quería llevar las ideas de la ilustración,
intentando sacarles del feudalismo, pero sin contar antes
con su aquiescencia.
El castigo ante tanta ingratitud llegará en el mes de
noviembre en el que Napoleón en persona guiará a
más de 250.000 soldados para castigar el país que
tanta deslealtad le había manifestado. Esta vez se
trataba de un ejército formado por veteranos.
El mariscal Lannes mandará las tropas del Ebro y
logrará la primera victoria en Tudela, el 23 de
noviembre lo que dejará expedito el camino a Zaragoza.

SEGUNDO SITIO

Zaragoza esta vez había dispuesto de más tiempo para
preparar la defensa. A diferencia del primer sitio,
ahora se disponía de 35.000 militares al mando de los
mariscales Moncey y Portier, lo que preveía una resistencia
más contundente, pese a no tener finalizadas las obras
de defensa. Paradójicamente tal cantidad de tropas
serían la causa del desabastecimiento y las enfermedades
como el tifus, que serán determinantes en la doblegación
de la plaza.
La estrategia francesa estará muy determinada por la
ingeniería y la cautela. Tras rodear la ciudad, se dispuso
a cavar trincheras cada vez más cercanas a las puertas de
la ciudad y mediante la utilización de minas se iban
destruyendo las defensas. Palafox ordenaba incursiones
de castigo fuera de la ciudad, muchas de ellas con éxito,
pero el cerco era definitivo. Dos meses de encarnizadas
batallas puerta a puerta, cuerpo a cuerpo, verán su
reflejo en las líneas que escribe el mariscal Lannes:
“¡Qué guerra! ¡Qué hombres! Un sitio en cada calle; una
mina bajo cada casa.¡ verse obligado a matar a tantos
hombres, o mejor dicho, a tantos furiosos!. Aquella guerra
es horrible: Se lo he dicho al emperador, la victoria da
pena...”

Casta Alvarez y Manuela Sancho, serán reflejo de la valentía
de la mujer zaragozana.
A finales del mes de febrero Palafox cae enfermo de tifus
y cede el mando al teniente general O´Neille agonizante,
al igual que el varón de Warsage herido por bala de cañón,
por lo que finalmente será el general Saint Marq que decidirá
aceptar la capitulación pese a la negativa
de Palafox. La capitulación fue dura en extremo por
deseo de Napoleón y el espectáculo de los 6.000 cadáveres
que alfombraban las callejas de Zaragoza y el desfile
de las tropas vencidas harán escribir al general
Léjeune:
“ La columna española salió ordenadamente con sus banderas
y armas. Nunca pudo nuestra vista contemplar un espectáculo
más triste y conmovedor. Trece mil hombres enfermos con
el germen del contagio en su sangre, enflaquecidos
horriblemente, de barba negra, larga y descuidada, con fuerza
apenas para sostener sus armas, se arrastraban lentamente
al sonido del tambor. Sus trajes sucios y en desorden, bosquejaban
un cuadrote la más espantosa miseria. Un sentimiento de arrogancia
y orgullo indefinibles aparecía en los rasgos de sus semblantes
lívidos, ennegrecidos por el humo de la pólvora y sombríos por
la cólera y la tristeza...En el momento en que estos bravos
depusieron sus armas y entregaron sus banderas veíaseles
presa de un violento sentimiento de desesperación. Sus ojos
chispeaban de cólera.”

La venganza será la rúbrica del segundo sitio. Ejecuciones
selectivas, como la de padre Boggiero, y el traslado
a Francia, a pie, de los 12.000 prisioneros para realizar
trabajos forzados, de los que muchos se librarán por
morir en el suplicio del camino.
No se merecían este final nuestros valientes, pero así
se pudo ver el verdadero rostro de un tirano
disfrazado de salvador de Europa: el emperador de
vanidades; Napoleón.

domingo, diciembre 30, 2007

SIMON EN EL DESIERTO (LUIS BUÑUEL)

De esta película, realizada en el año 1965 ,he seleccionado dos
fragmentos que corresponden a las tentaciones que sufre
Simón por parte de un diablo disfrazado de mujer.
Se pueden oír, de fondo, los tambores de la localidad
turolense de Calanda donde nació Buñuel.

sábado, diciembre 29, 2007

PAPITO




Hace unas semanas Miguel Bosé sacó un disco titulado "PAPITO"
y a los pocos días Los Mojinos Escozíos parodian el disco y la portada.

VED Y SONREID...

PESIMISTAS VS OPTIMISTAS

Son los optimistas los que mueven el mundo
pero son los pesimistas los que ganan las apuestas.

lunes, diciembre 24, 2007

LOS HECHOS DEL REY ARTURO




..."-Te portaste como un caballero -dijo Merlín-. A todos, en alguna parte del mundo nos aguarda la derrota. Algunos son destruidos por la derrota, y otros se hacen pequeños y mezquinos a través de la victoria. La grandeza vive en quien triunfa a la vez sobre la derrota y sobre la victoria."...

domingo, diciembre 16, 2007

PURA ANARQUÍA ( WOODY ALLEN)




Os recomiendo encarecidamente el último libro de
Woddy Allen,"Pura Anarquía", en el que volvemos
a ver un gran cerebro donado al humor.
Woddy Allen en estado puro.

Aquí tenéis dos fragmentos como ejemplo:

....."Aunque sigue siendo discutible que la pena de muerte sirva
como disuasorio, los estudios demuestran que la probabilidad de
que los criminales reincidan se reduce a casi la mitad después de
la ejecución".


....." si, por casualidad uno cae en un agujero negro, lo traspasa
y sale por el otro lado, probablemente volverá a vivir su vida
entera una y otra vez, pero quedará demasiado comprimido
para salir y conocer a chicas".

sábado, diciembre 01, 2007

OCCIDENTE ANTE EL DESAFÍO DEL ISLAMISMO RADICAL




Aprovecho mi blog para recomendaros un artículo
publicado en la Web del REAL INSTITUTO ELCANO
que creo que es de un gran interés para poder entender
el grave problema del islamismo radical.
Os lo adjunto a continuación:

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Occidente ante el desafío del islamismo radical: un ensayo de interpretación (ARI) Juan AvilésARI Nº 38/2007 - 27/03/2007
Tema:
Este ensayo propone una interpretación del auge del islamismo radical y de su choque con Occidente basada en las tensiones que experimentan los países musulmanes como consecuencia de su modernización.
Resumen: Las dificultades en las relaciones entre los mundos occidental e islámico se derivan en buena medida del auge del islamismo radical, que ve a Occidente como una amenaza para el Islam. A su vez, en Occidente se interpreta el auge del islamismo radical sobre la base de distintos paradigmas que conducen a conclusiones políticas contrapuestas. Este ensayo realiza una crítica de dos de los paradigmas más extendidos, el del inevitable choque de civilizaciones y el del islamismo entendido como una respuesta al imperialismo occidental, análoga a la de otros movimientos nacidos en el Tercer Mundo. Por el contrario, defiende el paradigma de la modernización conflictiva, que ve la crisis actual no como un conflicto entre Occidente y el Islam, sino como el resultado de tensiones internas surgidas del proceso de modernización del mundo islámico.
Análisis: La percepción de que las relaciones entre Occidente y el Islam van mal ha arraigado en los ciudadanos de ambos mundos, como lo muestra por ejemplo una encuesta del Pew Research Center del año pasado (The Great Divide: How Westerners and Muslims View Each Other, 2006). La gran mayoría de los encuestados, tanto en países occidentales como en países musulmanes, coincidieron en que las relaciones son malas. Esa es la opinión, por ejemplo, del 61% de los españoles, pero llama la atención que de todos los grupos encuestados en 13 países, el más optimista sea el de los musulmanes residentes en España, pues casi la mitad de ellos piensa que las relaciones son buenas. Según la misma encuesta los principales defectos que los musulmanes perciben en los occidentales son los de ser egoístas, violentos e inmorales, mientras que los principales defectos que los occidentales ven en los musulmanes son los de ser fanáticos y violentos.
Respecto a la contraposición en términos estrictamente religiosos, según otra encuesta del año 2005, realizada por el mismo centro, el 63% de los turcos, el 58% de los marroquíes y el 57% de los indonesios declaran tener una imagen desfavorable de los cristianos, por no mencionar las grandes mayorías que en todos los países musulmanes tienen una imagen desfavorable de los judíos (Islamic Extremism, 2005). La opinión que los occidentales tienen de los musulmanes no es tan mala, pero el 51% de los holandeses, el 41% de los alemanes y el 34% de los españoles declaran en dicha encuesta tener de ellos una imagen desfavorable, un porcentaje que en cambio se reduce mucho en el Reino Unido y EEUU.
Por supuesto, contraponer los valores y las percepciones de los países occidentales y los musulmanes en bloque representa una simplificación, porque ciertos valores son comunes a todos ellos, en otros aspectos hay una gran diversidad entre los propios países occidentales y en otros más esa diversidad se da entre los musulmanes. La democracia, por ejemplo, representa un valor compartido, pues aunque muy pocos países musulmanes gozan de ella, la mayoría de sus ciudadanos coinciden con los occidentales en apreciarla. Según las encuestas del World Values Survey, el porcentaje de quienes tienen una opinión favorable de la democracia suele oscilar entre el 85 y el 98 tanto en el mundo islámico como en el occidental. En el tema religioso las diferencias son mayores, pero si bien los musulmanes destacan por su religiosidad no menos notable es la diferencia que se da entre europeos y americanos. A la pregunta de cual es la importancia de Dios en su vida, con un valor 1 para nula y 10 para máxima, las medias de los países musulmanes se sitúan por encima del 9, pero lo mismo ocurre en México y las de Chile, Argentina y Estados Unidos superan el 8, mientras que la de España queda por debajo del 6 y las de Gran Bretaña, Francia y Suecia caen por debajo del 5 (http://www.worldvaluessurvey.org/). Y si queremos comprobar las diferencias entre los países musulmanes, nada mejor que fijarnos en el número de hijos por mujer: más de seis en Afganistán y Yemen, más de cinco en Palestina y más de cuatro en Irak, Pakistán y Arabia Saudí, pero tan sólo dos en Irán y Túnez y poco más de dos en Indonesia, Argelia y Marruecos. A efectos comparativos conviene recordar que la cifra es de 2 en Estados Unidos, 1,9 en Francia y 1,3 en Alemania, Italia y España (World Population Data Sheet 2006, http://www.prb.org/). Así es que, quien lo diría, en un aspecto tan crucial de la vida privada estadounidenses, franceses e iraníes tienen el mismo comportamiento medio.
Pero con todas las matizaciones que exige esta diversidad interna de ambos mundos, hay que reconocer que el desencuentro actual entre Occidente y el Islam representa un problema grave, porque las relaciones entre ambos son cruciales para nuestro futuro. Desde la perspectiva específicamente europea, las relaciones con el Islam tienen una importancia fundamental por al menos cuatro motivos: la conflictividad del mundo islámico, la dependencia energética de Europa, los flujos migratorios y el terrorismo yihadísta.
De todos ellos, el que ha llevado a que el tema de las relaciones entre el Islam y Occidente se convierta en un asunto de máxima relevancia, ha sido el de la internacionalización del terrorismo yihadista, que se ha traducido en atentados indiscriminados contra civiles occidentales. Este factor incide además en los otros tres citados anteriormente. El recurso al terrorismo ha hecho mucho más sangrientos los conflictos palestino-israelí, libanés y argelino y, en estos días, lo mismo ocurre en Irak. La amenaza terrorista representa un peligro potencial para las instalaciones petrolíferas de Oriente Medio. Y la participación de musulmanes europeos en atentados cometidos en Europa y fuera de ella es el elemento más inquietante en relación con las comunidades musulmanas europeas. El terrorismo que llamamos yihadista, es decir, el que pretende actuar en cumplimiento del mandato divino de defender al Islam, representa la manifestación más violenta de un movimiento más amplio, que se suele denominar de distintas maneras: islamismo, fundamentalismo islámico e islamismo radical. Su objetivo es la sumisión de las sociedades musulmanas a la literalidad de los principios proclamados en los textos primigenios del Islam y esta pretensión de retorno a los orígenes implica un rechazo frontal de buena parte de los valores esenciales de la modernidad, que los islamistas radicales presentan como innovaciones venidas de Occidente e incompatibles con el Islam.
Para evaluar la amenaza que para Occidente suponen el islamismo radical, y en especial el terrorismo yihadista, resulta crucial establecer cuál es el paradigma interpretativo que mejor puede explicar el fenómeno. Simplificando un poco se puede decir que se han propuesto tres, que yo denominaría “paradigma del choque de civilizaciones”, “paradigma de la respuesta del Tercer Mundo” y “paradigma de la modernización conflictiva”.
El choque de civilizaciones
Este paradigma interpreta el terrorismo yihadista contra Occidente como una continuación, por otros medios, del expansionismo islámico que comenzó en tiempos de Mahoma. Al-Qaeda reemprendería contra Occidente el combate que en su día protagonizaron omeyas, almorávides, almohades y otomanos. Este paradigma enfatiza que la ideología de Bin Laden tiene sus raíces en el propio Corán, el cual contiene explícitas llamadas a la guerra contra los infieles. Los defensores de este paradigma tienden a considerar que todos los islamistas tienen el mismo objetivo y a ver en los musulmanes de Europa una quinta columna potencial. Estaríamos pues ante un choque entre Occidente y el Islam equiparable al choque que antaño protagonizaron Occidente y el bloque soviético.
La respuesta ante la amenaza debería, por tanto, centrarse en el rearme, en el triple sentido de rearme militar, con fuerzas de intervención apropiadas a las nuevas exigencias, de rearme legal, con nuevas leyes para combatir la nueva amenaza terrorista, y de rearme moral, en el sentido de una reafirmación de los valores de la tradición judeocristiana. Este último punto es importante, porque los defensores de este paradigma suelen a menudo defender también la tesis del declive europeo. Sostienen que una Europa que da la espalda a los valores judeocristianos, que se halla en plena decadencia demográfica, que está perdiendo competitividad económica y que carece de la convicción moral necesaria para defenderse, será vulnerable a la amenaza islamista. Incluso se evoca el espectro de “Eurabia”, es decir, de una Europa sometida al Islam.
La respuesta del Tercer Mundo
Este segundo paradigma refleja la frecuente tendencia de sectores relevantes de la cultura occidental a culpar al propio Occidente de todos los males del mundo. Desde este punto de vista, el islamismo no sería tanto un fenómeno religioso, ni mucho menos una continuación por otros medios del tradicional expansionismo islámico, sino una respuesta al imperialismo occidental. El pecado original estaría en el colonialismo europeo, y el problema se habría agravado con la creación del Estado de Israel, con las intervenciones occidentales en el mundo musulmán y con el apoyo que Occidente presta tanto a Israel como a unos gobiernos árabes reaccionarios y corruptos que impiden el progreso de sus pueblos. En resumen, el islamismo representaría, bajo un discurso religioso, una nueva manifestación de la lucha antiimperialista, y por tanto respondería en último término a la injusticia del orden mundial impuesto por Occidente. Y puesto que este paradigma tiende a asociarse al relativismo cultural, a menudo va asociado a una crítica de la pretensión de que los valores universales defendidos por Occidente sean superiores a los de la tradición islámica.
Los paradigmas que acabo de resumir apuntan a elementos reales del problema. No hay duda de que los islamistas radicales e incluso los terroristas yihadistas basan su doctrina en los textos sagrados del Islam y que las llamadas a la yihad que se hallan en estos son llamadas a la guerra contra los infieles. Por otra parte, también es cierto que las simpatías que despiertan en amplios sectores musulmanes tanto el islamismo radical como incluso el terrorismo antioccidental se explican en parte por un sentimiento de agravio frente a Occidente que no es del todo infundado. Creo, sin embargo, que tales paradigmas son fundamentalmente erróneos y llevarían a resultados perniciosos si se convirtieran en la base de la política occidental. El primero llevaría a inventarse un enemigo y el segundo a una parálisis derivada del sentimiento de culpa.
El paradigma del choque de civilizaciones lleva a convertir en una confrontación irresoluble lo que no son sino un conjunto de dificultades en las relaciones mutuas. No hay de hecho un choque global. Los conflictos que padece el mundo islámico no son en su mayoría resultado de un choque entre el Islam y Occidente, sino conflictos civiles en el seno de las sociedades musulmanas. El actual conflicto de Irak, por ejemplo, se inició sin duda por la desafortunada decisión de intervenir que tomaron el presidente Bush y sus aliados, pero a día de hoy es básicamente un conflicto sectario entre suníes y chíies: basta fijarse en las víctimas de los atentados para comprobarlo. Las comunidades musulmanas de Europa tampoco representan quintas columnas hostiles, aunque en su seno se producen sin duda procesos de radicalización minoritarios. Y, sobre todo, para combatir el terrorismo yihadista, no conviene darle la razón al afirmar que Islam y Occidente son incompatibles. Resulta por el contrario muy útil la cooperación policial con los gobiernos musulmanes.
La cooperación policial con los gobiernos musulmanes resulta, sin embargo, el típico ejemplo de lo que no se debe hacer si se adopta el paradigma tercermundista, pues equivaldría a cooperar en la represión ejercida por unos gobiernos autoritarios y corruptos. El problema es que, de acuerdo con este paradigma, los gobiernos occidentales no podrían hacer casi nada. Fomentar las relaciones económicas con el mundo islámico sería potenciar una globalización que se considera dañina. Intervenir en misiones de paz en lugares en conflicto, Afganistán por ejemplo, sería una forma de imperialismo. Apoyar a los gobiernos musulmanes existentes sería hacerse cómplice de ellos. Y criticar la carga reaccionaria del islamismo radical sería una muestra de etnocentrismo occidental. De ahí que este paradigma se preste más a la crítica intelectual que a la acción de gobierno. El problema es que, en la medida en que alcanza una influencia cultural y mediática, puede deslegitimar cualquier política efectiva.
La modernización conflictiva
En mi opinión, para comprender el problema hay que recurrir al tercer paradigma, según el cual el islamismo radical y el terrorismo yihadista surgen a partir de tensiones internas de las sociedades musulmanas, pero pueden entenderse en el marco de un proceso planetario, el de la modernización. En los dos o tres últimos siglos la humanidad está experimentando un cambio radical en las estructuras básicas que condicionan su vida, lo que lleva necesariamente a una readaptación de los sistemas de valores y las pautas de comportamiento tradicionales. Y, a su vez, esa crisis puede facilitar el éxito de ideologías omnicomprensivas, que pretenden restablecer las certidumbres tradicionales o imponer otras nuevas, mediante el recurso a la violencia y el autoritarismo. En España, el primer franquismo representó un intento de reimponer a una sociedad plural los valores de la España imperial y del catolicismo tridentino. Y en la Europa del siglo XX las utopías que pretendían crear un mundo nuevo en ruptura con la tradición humanista de Occidente condujeron a las aberraciones del estalinismo y el nazismo. Ni en el caso de Europa, ni en el de Asia oriental ha sido el proceso de modernización un camino de progreso pacífico e ininterrumpido, sino que a lo largo del siglo XX fue acompañado de conflictos que se caracterizaron por un extraordinario grado de violencia.
Desde esta perspectiva histórica no resulta sorprendente que también en el caso de muchos países musulmanes, no necesariamente de todos, el proceso de modernización, que sólo ha cobrado ímpetu bien entrado el siglo XX, vaya acompañado de una proliferación de conflictos y del auge de ideologías extremistas. Es cierto que, a diferencia del nazismo, el estalinismo y el maoísmo, el islamismo radical se basa en los principios religiosos tradicionales y su utopía no se emplaza en el futuro sino en un pasado idealizado. Pero conviene recordar que en la Europa de los siglos XVI y XVII fueron los conflictos religiosos los que ensangrentaron el continente, preparando quizá con ello el auge de la secularización que comenzó en el siglo XVIII. En particular, la Ginebra de Calvino representó una experiencia teocrática que, en su afán de controlar la moral privada de los ciudadanos no estaba demasiado lejos de los actuales propósitos islamistas más radicales.
¿Por qué ocurre todo esto? Son muchos los motivos que los estudiosos han aducido para explicar el auge del islamismo y no resulta sencillo evaluar la importancia relativa de cada uno. Son, sin duda, factores importantes el sentimiento de fracaso y la nostalgia de un pasado glorioso, la impopularidad de los gobernantes, el temor a algunas consecuencias de la modernización, la reacción identitaria frente a la hegemonía occidental, la falta de perspectivas de las generaciones jóvenes, la utilización de las nuevas tecnologías de la información y, en el caso de los musulmanes europeos, los sentimientos de desarraigo respecto a la sociedad en la que viven.
Sentimiento de fracaso y nostalgia del pasado
El mundo islámico en general y el mundo árabe en particular tienen pocos motivos, aparte del maná petrolero, para sentirse satisfechos de sus logros en las últimas décadas. El nivel de vida de la mayoría de su población es mediocre, pues los únicos países musulmanes con un índice de desarrollo humano alto son un puñado de pequeños Estados ricos en petróleo (Informe sobre el desarrollo humano, 2005). Sus tasas de crecimiento económico han sido modestas, en contraste con el espectacular desarrollo que se está produciendo en Asia oriental. Además, el mundo islámico carece de potencias que cuenten en el escenario internacional y su relevancia en los campos de la ciencia, la tecnología, la cultura y el deporte es escasa. Por último, el sentimiento de fracaso se acentúa, sobre todo en el caso de los países árabes, por haber sufrido la humillación de que Israel, un pequeño Estado poblado por una comunidad religiosa antaño despreciada en las sociedades árabes, haya logrado consolidarse a expensas de la población palestina. Todo esto genera un sentimiento de frustración colectiva, sobre todo al incidir en una comunidad que se siente depositaria de la verdad religiosa universal y tiene el recuerdo de un pasado glorioso. A ello se une que los grandes triunfadores del mundo de hoy son los herederos de la tradición religiosa rival, el cristianismo.
Impopularidad de los gobernantes y descrédito de las ideologías rivales
Los gobernantes han tratado siempre de canalizar en su provecho estos sentimientos populares, ya sea por la vía del nacionalismo, como en el Egipto de Nasser, o del integrismo religioso, como en Arabia Saudí. Sin embargo, el atractivo de estas opciones se ha devaluado. Es lógico que, tras décadas en el poder, los regímenes existentes tiendan a verse culpados de todas las dificultades. Los regímenes nacionalistas como el egipcio han cosechado pocos éxitos, mientras que la pureza religiosa de los saudíes se ve comprometida por su alianza con EEUU. Al mismo tiempo, las posibilidades de que se consoliden opciones políticas alternativas es muy limitada, debido al autoritarismo dominante. Según el índice elaborado por Freedom House, el único país musulmán que puede considerarse plenamente libre es Indonesia, mientras que Libia, Arabia Saudí y Siria se hallan entre los países menos libres del mundo (Freedom in the World, 2007). En tales circunstancias, los islamistas, que pueden verse perseguidos o tolerados pero en todo caso cuentan con el respaldo de la legitimidad religiosa, aparecen como una opción de cambio.
Temor a las consecuencias de la modernización
Como en todas partes, la modernización pone en cuestión en los países árabes y musulmanes muchas certidumbres tradicionales. La libertad de costumbres de tipo occidental, por ejemplo, es vista por muchos como contraria no sólo a los principios religiosos, sino a los fundamentos de la vida social. En particular, la emancipación femenina es vista con hostilidad desde una tradición basada en un patriarcado indiscutido. En la medida en que todas estas novedades pueden ser atribuidas a Occidente resulta además más fácil condenarlas en bloque.
Reacción identitaria frente a la hegemonía occidental
Occidente es visto por muchos musulmanes como una doble amenaza. Por un lado, por su poderío económico y militar, sobre todo en el caso de EEUU. Pero también por su influencia cultural, que es vista como un foco de corrupción moral. Es significativo que, de acuerdo con una encuesta del Pew Center, en torno al 60% de los jordanos, los egipcios, los indonesios, los turcos y los musulmanes británicos consideren inmorales a los occidentales, proporción que se reduce al 30% en el caso de los musulmanes españoles, franceses y alemanes (The Great Divide, 2006).
Falta de perspectivas para las nuevas generaciones
El atractivo del islamismo radical e incluso del terrorismo yihadista se incrementa debido a la falta de perspectivas para las nuevas generaciones, que encuentran graves dificultades para acceder a un puesto de trabajo acorde con sus aspiraciones. Esto es consecuencia del mediocre ritmo de desarrollo económico y también de la transición demográfica. Esta se ha producido en los países islámicos, como en el conjunto del Tercer Mundo, de manera mucho más brusca de lo que antaño ocurrió en Occidente. Las tasas de mortalidad han caído muy deprisa y aunque las tasas de fertilidad han empezado a caer a su vez, la situación actual es de sobredimensionamiento de la población joven. Dicho de otra manera, las promociones que cada año se incorporan al mercado laboral son demasiado numerosas en relación a la capacidad del sistema económico para generar empleo. Ahora bien, de acuerdo con un estudio llevado a cabo a nivel mundial, esta sobreabundancia de población joven es el factor que presenta una correlación estadística más fuerte con la aparición de conflictos armados (The Security Demography, 2003).
El desarrollo de los medios de comunicación y en especial de Internet
Por último, hay que destacar que el islamismo radical no rechaza los componentes tecnológicos de la modernidad, sino que por el contrario sabe servirse de ellos, particularmente de las nuevas tecnologías de la información. Internet constituye un medio ideal para llegar a los jóvenes musulmanes que en todo el mundo tratan de dar un sentido a sus vidas.
El caso de los musulmanes europeos
Particularmente preocupante resulta para nosotros el fenómeno, sin duda minoritario, de que musulmanes residentes en Europa y en algunos casos nacidos en Europa, se sumen a las filas del terrorismo yihadista, como continuamente estamos viendo. En este caso, el caldo de cultivo para esta radicalización ha de buscarse en el sentimiento de no pertenecer a la sociedad europea. El 37% de los musulmanes franceses, el 28% de los británicos, el 25% de los españoles y el 19% de los alemanes declararon en la encuesta Pew del año 2006 que habían tenido experiencias personales de hostilidad hacia su condición de musulmanes. Por otra parte, la gran mayoría de ellos se sienten musulmanes antes que ciudadanos de su país, salvo en el caso de Francia, donde el 46% se sienten antes que nada musulmanes, pero el 42% se sienten antes que nada franceses (Muslims in Europe, 2006). A esto contribuye el hecho de que los musulmanes europeos, que mayoritariamente proceden de sucesivos flujos de inmigrantes poco cualificados, tienen un nivel económico medio inferior al de sus conciudadanos. De acuerdo con un reciente informe del Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia, los musulmanes abundan en los barrios con malas condiciones de alojamiento, tienen un nivel escolar más bajo, se concentran en los empleos menos pagados y tienen una tasa de desempleo más alta (Muslims in the European Union, 2006).
El futuro de las relaciones entre el mundo islámico y el occidental depende en gran medida de si el auge del islamismo radical y del terrorismo yihadista se va a mantener o no. Esto, a su vez, depende de muchos otros factores, entre los que cabe destacar las tendencias que se vayan a manifestar respecto al desarrollo económico, la transición demográfica, la democratización, los conflictos armados, la eficacia de la lucha antiterrorista y la integración de los musulmanes europeos.
Desarrollo económico
El desempeño económico de los países musulmanes ha sido en los últimos años decepcionante. Entre 1990 y 2003, la tasa de crecimiento del PIB ha sido del 1,0% anual en el conjunto de los países árabes, del 1,1 en Pakistán, del 1,3% en Turquía, del 2,0% en Indonesia, y del 2,1% en Irán, cifras muy por debajo de las alcanzadas en el conjunto de Asia meridional y oriental (Informe sobre el desarrollo humano, 2005). La explicación es en principio simple: los países islámicos, a diferencia de China, India y los pequeños dragones asiáticos, no se han integrado en la economía global, salvo por la exportación de petróleo y gas. Es, por ejemplo, notable que los países del Magreb no comercien entre ellos. Si no realizan un esfuerzo de apertura, su futuro no es pues nada halagüeño, y a este respecto los factores ideológicos cuentan, porque ese rechazo de la modernidad occidental que hemos mencionado no representa la actitud más adecuada para abrirse a la economía global. Y, a su vez, el estancamiento económico sería un factor de radicalización.
Transición demográfica
Un motivo de optimismo a medio plazo es que la presión demográfica sobre el mercado de trabajo y la consiguiente falta de perspectivas de las jóvenes generaciones están en camino de reducirse. Un hecho importantísimo, al que no se concede habitualmente la atención que merece, es la drástica disminución de la tasa de fertilidad en los países musulmanes. Si hace treinta años las media de hijos por mujer en estos países era de seis o siete, a comienzos del siglo XXI la situación es totalmente distinta, como ya hemos visto, por lo cual cabe esperar que en no muchos años bastantes países musulmanes se encuentren en una situación demográfica mucho más favorable.
Democratización
No es halagüeño en cambio el panorama de la democratización. Con algunas excepciones, las más importantes de las cuales son las de Indonesia y Turquía, el mundo islámico permaneció al margen de la gran oleada democratizadora del último cuarto del siglo XX. El nivel de derechos políticos y de libertades civiles es en general bajo o muy bajo y no parece haber perspectivas próximas de un avance de la democracia. La celebración de elecciones libres podría conducir a la paradoja de un triunfo de los islamistas radicales, doctrinalmente enemigos a la democracia, pero la ausencia de democratización seguirá contribuyendo a que el descontento se canalice por vías no democráticas y hostiles a Occidente.
Conflictos armados
La resolución pacífica de los conflictos es, por supuesto, un factor importante de progreso y es también crucial para la reducción de la hostilidad musulmana hacia Occidente. A corto plazo, sin embargo, es difícil ser optimista. Cabe temer que el conflicto palestino-israelí se prolongue, que Irak tarde en alcanzar un entendimiento que ponga fin al estado de guerra civil que padece y que el programa nuclear iraní genere graves tensiones. Todo ello planteará difíciles decisiones a las potencias occidentales.
Lucha antiterrorista
La eliminación del terrorismo yihadista representa un objetivo de interés común para los países musulmanes y los occidentales y, aunque la cooperación en esta materia no siempre es fácil, resulta muy deseable. Nuevos atentados antioccidentales como los de años pasados hundirían la imagen del Islam en Occidente y provocarían quizá una oleada de islamofobia que dificultaría la deseable integración de los musulmanes europeos. Se trata de un tema en que es difícil hacer valoraciones prospectivas, porque mucho depende de la habilidad policial para abortar un determinado atentado. Con todo, cabe ser cautamente optimista, por dos motivos. En primer lugar, ya sea porque lo intenten menos o porque los intentos se frustran, lo cierto es que la frecuencia de los atentados terroristas antioccidentales parece tender a reducirse. Y, en segundo lugar, porque el apoyo popular al terrorismo yihadista parece estar descendiendo.
Integración de los musulmanes europeos
Los musulmanes europeos, que se encuentran a caballo de ambos mundos, pueden contribuir a tender puentes, pero también existe el peligro de una radicalización minoritaria que dificulte la integración y sirva de caldo de cultivo al terrorismo. Se impone por tanto un esfuerzo que, a mi juicio, debe combinar tres elementos. En primer lugar, la defensa de los valores de la libertad, incluida por supuesto la libertad de las mujeres musulmanas para decidir por si mismas, sin ningún tipo de opresión masculina, y también la plena libertad de expresión, defendida con poco entusiasmo por algunos durante la crisis de las viñetas danesas. En segundo lugar, la promoción educativa, laboral y mediática de los musulmanes europeos, para evitar que la adscripción religiosa se convierta en una rémora para el ascenso social. Y, en tercer lugar, un esfuerzo judicial y policial para cortar de raíz cualquier iniciativa terrorista, como de hecho ya se está haciendo.
Conclusión: Si el diagnóstico expuesto en este ensayo es correcto, cabe afirmar que en el futuro las relaciones entre el mundo islámico y el occidental serán menos conflictivas en la medida en que los países musulmanes logren avanzar en el camino de la modernización. Las dificultades de hoy nacen en buena medida de los sentimientos de frustración de las poblaciones musulmanas, que con demasiada frecuencia tienden a culpar a Occidente de sus problemas. Potenciar el entendimiento y la cooperación entre ambos mundos resulta por tanto de interés mutuo.
Juan Avilés
Catedrático de Historia Contemporánea de la UNED

MI NIÑA SE ASOMÓ A LA VENTANA

Mi niña se asomó a la ventana
meciendo el viento su melena
con rizos de color castaño
y reflejos de luna llena

Una lágrima resbaló ligera
por su mejilla sonrosada
y como gota de acero
se alejó de mi niña amada

Sus penas callaba triste
y ni una caja de bombones
ni mis caricias paternales
sonsacaron sus razones

Pero al levantar la almohada
encontró esta poesía
y tras leerla durmió feliz
hasta que se hizo de día.

martes, noviembre 20, 2007

LOS DESASTRES DE LA GUERRA

El otro día recordé a un olvidado de mi blog, Francisco de Goya,
paisano y admirado creador.

Para recordarle y estando cercano el segundo centenario
de "los sitios de Zaragoza" pensé que lo mejor sería componer
un vídeo con los grabados de la serie "los desastres de la guerra".

Están considerados el primer reportaje en imágenes de una guerra.
Fijaros que no retrata generales, ni grandes batallas, tan sólo refleja
dramas personales con toda su crudeza. Hasta en eso fue un precursor.

He colgado el video, al que he puesto de fondo el Requiem de Mozart,
en YOUTUBE y os lo presento a continuación.


jueves, noviembre 15, 2007

PUEBLECITO DE TERUEL ARAGON ESPAÑA

JOSA




CONCIERTO BWV 1043 DE J.S.BACH

Si la música es la reina de las artes os adjunto un
concierto que me encontré el otro día de casualidad
y que es sencillamente genial.

Se trata del concierto para dos violines de J.S.Bach
BWV 1043, interpretado en el año 1958 en Bucarest
por los dos mejores violinistas rusos del siglo XX y además
buenos amigos; Menuhin y Oistrakh.

Espero que os guste.

domingo, noviembre 11, 2007

EL APRENDIZ DE DICTADOR




Ayer, en la jornada de clausura de la
cumbre hispanoamericana en Chile, hemos asistido
a una representación gratificante de lo que
está sucediendo en algunos estados americanos
y de cual tiene que ser la respuesta de un país
serio frente al ataque de un individuo como
Hugo Chávez a uno de sus conciudadanos.


Zapatero, fiel a su estilo, puso en evidencia
al venezolano ante todos los representantes
latinoamericanos, dándole un tirón de orejas
y unas clases de estilo, educación y democracia.
No olvidemos que, hablando sólo del último año,
Chávez ha cerrado una televisión venezolana
por ser crítica con sus desmanes y está a punto
de sacar adelante una ley para perpetuarse en el
poder, pudiendo así emular a su admirado Fidel Castro.


La guinda del pastel la puso el rey Juan Carlos
que le preguntó a Chávez en alto que por qué no
se callaba. A cualquiera que siga mis opiniones
en esta web no hace falta que le recuerde mi
deseo de que España haga una lenta transición
a la república como forma de organizar el estado,
pero he de reconocer que Juan Carlos dejará el
listón muy alto a los presidentes de la república
que le sucedan.

Por último, si algún hermano latinoamericano de Venezuela,
Nicaragua o Bolivia, lee este artículo le suplico que no se
deje engañar por sus dirigentes que utilizan el ataque
a la antigua metrópoli para enmascarar
sus incapacidades de gestión
y sus “tics” totalitarios.

lunes, noviembre 05, 2007

VISITA DE LOS REYES A CEUTA Y MELILLA


Sobre la visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla
y el rechazo que ha suscitado entre nuestros vecinos de

Marruecos dos pinceladas:
La primera está cargada del naranja de la extrañeza y es
que si, como mantiene el rey de Marruecos, Don Juan Carlos
es su "hermano" y Ceuta y Melilla son Marroquíes; ¿ A qué
viene tanta ofensa?. ¿ Qué hay de malo en que su "hermano"
visite su país?

La segunda pincelada lleva el rojo y amarillo de nuestra
bandera; ya que al ver el entusiasmo y el españolismo
demostrado por los habitantes de las dos ciudades autónomas,
me atrevo a aconsejar al gobierno español, previo
referendum, que entreguemos en sabio canje el País Vasco
o Cataluña a Marruecos a cambio de que no nos reclamen
nunca más Ceuta ni Melilla.