
Tras los párpados, ahora vencidos
una llama el vacío ilumina
y aparecen personajes heridos
a quien la trama aporta y elimina.
A veces odiados, otras queridos
de mis anhelos son la medicina
rescatando asuntos oscurecidos
acordando pleitos siempre atina.
Es el hilo para colgar las llaves,
el baile para sonreir a la muerte,
la tormenta para hundir las naves.
Oráculo portador de la suerte
espolvorea susurros suaves
en el reposo del cuerpo inerte.
1 comentario:
En nuestro horizonte siempre habrá una llama que ilumine nuestro vacío existencial.Esa llama nos ayuda a permanecer en este mundo.
Saludos desde Chile
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