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martes, enero 15, 2013

SABIDURÍA

El trabajo diario  Von Blaas


Antes de adquirir la sabiduría, corta madera y acarrea agua. Después de adquirirla, corta madera y acarrea agua.

Proverbio budista

domingo, enero 13, 2013

AL OTRO LADO DEL TÚNEL - JOSÉ MIGUEL GAONA



Aunque las Experiencias Cercanas a la Muerte, son un tema que ha intrigado desde siempre al hombre, fue en el año 1975 cuando el doctor Raymond Moody, sorprendió al mundo con su libro, Vida después de la vida. Han sido muchos los autores que a raiz del éxito de su publicación han seguido su estela.
El otro día adquirí un ensayo del Psiquiatra español José Miguel Gaona titulado: Al otro lado del túnel, en el que, treintaisiete años después, nos ofrece una obra densa, cargada de cientos de casos y en la que nos acerca todas las interpretaciones posibles; desde las más escépticas, hasta las que infieren que estas ECM son la antesala de nuestra supervivencia tras la muerte.
Os traigo a continuación el resumen que hace en el capítulo XXI, de una ECM tipo:

...Tuve un infarto (lo supe después) y perdí el conocimiento, pero es curioso, porque a pesar de tener los ojos cerrados lo veía todo y, lo que es más sorprendente, llegué a escuchar cómo el médico en la ambulancia le decía a otra persona (conductor o enfermero) que yo estaba muerto. En ese momento los sonidos ambientales comenzaron a apagarse, como cuando nos tapamos los oídos con las manos y un zumbido se apodera de la audición. Al mismo tiempo una fuerte luz blanca apareció en el centro de mi campo visual. La luz fue creciendo...¿o era yo el que me acercaba a ella a través de un túnel? En el mismo espacio temporal podía verme fuera de mi cuerpo. Yo seguía siendo yo mismo, pero mi cuerpo estaba "allí abajo", podía ver a los médicos sobre mí intentando resucitarme, incluso oía sus comentarios. La sensación era extraña pero llena de sosiego. Súbitamente, casi al final del túnel, veo a una persona. Al acercarme observo que la conozco (puede ser un abuelo, un familiar, una amistad íntima) y se dirige a mí haciéndome ver toda mi vida como en una película (en otros casos la persona se acerca a un personaje que irradia una fuerte luz blanca). Me piden que haga una valoración de mi vida. El personaje me indica que todavía no estoy preparado para dejar mi vida terrenal y que es importante que vuelva, otra vez, a mi cuerpo. La sensación de regreso fue desagradable, ya que me encontraba sumido en una intensa felicidad y en un gran bienestar. Involuntariamente acabé despertando dentro de mi cuerpo. El bienestar desapareció súbitamente y, fuertes dolores ( en este caso, los del infarto) saturaron mis sentidos. Estuve durante mucho tiempo sin contar todo a nadie para que no me tomaran por loco. Incluso los más allegados deconocían lo que habían vivido.

La experiencia de las ECM- Al otro lado del túnel (José Miguel Gaona)

sábado, enero 12, 2013

EL AUTOBÚS ARTICULADO



Esta tarde he viajado en un autobús que lloraba. Se trataba de un autobús urbano articulado. De esos que en su mitad tienen una especie de fuelle que les permite girar sin dificultad y cambiar de sentido en las intrincadas calles de la ciudad; sin renunciar a transportar un alto número de viajeros. De hecho creo que era precisamente en la articulación donde se generaba el llanto. El resto de pasajeros permanecían ajenos a esta experiencia sonora. Era un sollozo infantil, esto lo tengo bastante claro. Pero no era una rabieta; de ningún modo. Más bien parecía surgir del miedo o de la angustia, no del capricho. Obviamente se sofocaba inmediatamente al recuperar el autobús su verticalidad. Pero al doblarse volvía a manifestarse el terrorífico y desconsolado griterío. En ocasiones se podían distinguir varias voces infantiles formando un coro infernal. Voces blancas resistiéndose, pidiendo auxilio a los impávidos viajeros. En las paradas subían y bajaban pasajeros que pisaban la plataforma giratoria sin ser conscientes del dolor que encerraba. En más de una ocasión me dieron ganas de agarrarles por los hombros y zarandearles por su falta de empatía. Al fin llegué a mi destino. Al apearme no pude evitar mirar su marcha con lástima.  Me alegro de no vivir en un autobús articulado.

lunes, enero 07, 2013

QUISIERA



Quisiera sembrar un reguero de gritos
como migas de pan,
sobre la arena seca de una playa vacía.

Quisiera horadar surcos con el puntero de la memoria.

Quisiera notar bajo mis pies
la explosión de mis recuerdos enterrados.

domingo, enero 06, 2013

DÍA DE REYES




David contempla los regalos de reyes  con nerviosismo.  Le tiemblan las manos,  por lo que su madre que le tiene abrazado por detrás, le ayuda a desenvolverlos. Su padre les graba  con la cámara del móvil.  En Motril hace dos horas que salió el sol, el cielo está azul y el aire sopla con tanta timidez que apenas se nota.  
Menelik  siente también como los brazos de su madre, ahora dormida,  le rodean el cuello. La misma gaviota que hace treinta minutos sobrevolaba la casa de David, proyecta una sombra fugaz sobre la cara de Menelik.
Los papeles, de vistosos colores, aparecen desparramados por el suelo, las cajas reventadas y los regalos están siendo examinados por los legañosos ojos de David.

A Menelik el vaivén de las olas no le ayuda a coger el sueño.  El sol se va enseñoreando del firmamento y Menelik sabe que debe volver la cara. Si su madre estuviera despierta le pondría las manos en forma de visera para evitarle sus rayos.  A Menelik y a los otros diecisiete ocupantes de la barcaza, el color de la piel les protege de las quemaduras solares; pero no de la mezcla de gasóleo y salitre que parece querer cocinarles en vida.
David desayuna con sus padres en la cocina. Sabe que tardarán meses en volver a estar los tres juntos. Por lo menos hasta su cumpleaños.

Moroni, el de mayor edad, se incorpora y, en precario equilibrio, intenta llamar la atención de un barco naranja que se les acerca, aún diminuto.  Es la segunda embarcación que divisan en diez días. A la primera la evitaron.
El padre de David recibe una llamada. Recoge las llaves del coche y sale corriendo. En el último instante se para, llama a David, le besa y le dice que le quiere. David sonríe porque sabe que es cierto.

Menelik, su madre y Moroni ya han sido rescatados junto con el resto de los ocupantes de la patera y subidos al navío de Salvamento Marítimo.  Algunos pueden mantenerse erguidos, pero la mayoría son atendidos sobre la cubierta. Menelik nota un gran nerviosismo en los rostros de los hombres blancos que les asisten.

El padre de David espera, a pie de pasarela, a que desembarquen a los emigrantes. Le han avisado de que hay seis casos graves entre ellos. Pese a su experiencia como médico de urgencias, no se acostumbra a lo que llega en este tipo de servicios. Atiende primero al único niño del rescate. Efectúa una rápida comprobación de su estado y le hidrata con cuidado.
Menelik le mira agradecido y corre en busca de su madre.

sábado, enero 05, 2013

LA IGLESIA DE SAN MIGUEL Y LA CARA DEL DEMONIO







































Si observamos con detenimiento la portada de la iglesia zaragozana de San Miguel de los Navarros, encontramos algo que nos recuerda el típico humor socarrón de los aragoneses.

La escena representada es la del arcángel San Miguel luchando con el demonio y está cargada de movimiento, fuerza y equilibrio. Debemos esta escultura a Gregorio de Mesa, que la terminó a principios del siglo XVIII.

Pero en 1860, un rayo destrozó la cabeza del demonio (imaginemos lo que pasaría por la supersticiosa imaginación de los zaragozanos del siglo XIX).
Pues bien, se encargó la creación de la nueva cara del demonio, al escultor Félix Oroz.
Éste no tuvo mejor idea que la de inspirarse en el retrato de un antiguo compañero de estudios de los Escolapios y, en esas fechas, rector de la Universidad de Zaragoza: Don Jerónimo Borau.

Menos mal que don Jerónimo tenía otras iglesias para acudir a misa y evitar así  la mofa de sus conciudadanos.







jueves, enero 03, 2013

Philip Glass' Violin Concerto No 1. - Versión Saxo.


LAS OLAS - VIRGINIA WOOLF (1882-1941)




Amo,-dijo Susan- y odio. Sólo una cosa deseo. Mi mirada es dura. La mirada de Jinny se quiebra en cien mil luces. Los ojos de Rhoda son como esas pálidas flores a las que acuden las polillas al atardecer. Los tuyos crecen y rebosan pero nunca se quiebran. sin embargo estoy ya empeñada en mi búsqueda y mi propósito. Veo insectos en la hierba. Pese a que mi madre todavía me hace blancos calcetines de punto y me cose dobladillos en los delantales, y pese a que aún soy una niña, amo y odio-.
-Pero cuando estamos sentados cerca,-dijo Bernard,- tú y yo nos fundimos el uno en el otro gracias a las frases. Quedamos ribeteados de niebla. Formamos un territorio sin sustancia-.
-Veo el escarabajo,-dijo Susan.-Veo que es negro, veo que es verde. Estoy limitada a palabras sueltas. Pero tú puedes alejarte, te escapas, te elevas más alto, con las palabras y palabras en frases-.
-.Ahora,-dijo Bernard,-exploremos. Hay una casa blanca que yace entre los árboles. La casa yace ahí, mucho más bajo que nosotros. Nos hundiremos como nadadores, tocando el suelo con solo las puntas de los dedos de los pies. Nos hundiremos a través del aire verde de las hojas, Susan. Nos hudiremos mientras corremos. las olas nos cubren, las hojas de las hayas se reúnen sobre nuestras cabezas. Ahí está el reloj del establo con sus brillantes saetas doradas. Ahí están las llanuras y los picos de los tejados de la gran casa. Ahí está el mozo de cuadra produciendo metálicos sonidos en el patio con botas de caucho. Esto es Elvedon.


Fragmento de la novela Las olas de Virginia Woolf.

martes, enero 01, 2013

¿El tiempo es oro?



Me rebelo contra la vieja frase: el tiempo es oro.
No estoy de acuerdo en equiparar algo tan escaso, inseguro, e irremplazable, como es el tiempo del que dispone una persona, con el oro o su primo hermano, el dinero.
Acepto, eso sí, que todos necesitamos entregar una parte de nuestro tiempo a cambio de dinero. Pero decir por ello que el tiempo es oro, sería como decir que viajar es gasolina; o que soñar es un colchón; o que amar es un anillo; o que sonreir es un dentífrico.
Por eso, mi deseo para este año es que todos valoremos cada minuto de nuestro tiempo y lo depositemos en lo realmente importante: Viajar, soñar, amar y sonreir.

domingo, diciembre 30, 2012

HOJAS DE HIERBA- WALT WHITMAN











Creo que una hoja de hierba no es menos que el trabajo
   realizado por las estrellas
y que la hormiga es igualmente perfecta, y un grano de
  arena, y el huevo de un chochín,
y que la rana de San Antonio es una obra maestra entre
  las más grandes,
y que las zarzamoras podrían adornar los salones del cielo,
y que la articulación menor de mi mano puede humillar
   a todas las máquinas,
y que la vaca paciendo con la cabeza baja supera a
   cualquier estatua,
y que el ratón es un milagro capaz de confundir a
   sextillones de incrédulos,
y que yo podría ir todas las tardes de mi vida a ver
   cómo hierve la tetera y prepara galletas de fruta la
   mujer del granjero.


 Extracto de: Canto a mí mismo- Hojas de hierba - Walt Whitman




viernes, diciembre 28, 2012

Certezas



Es penosa la melancolía que produce recordar un pasado que ya no volverá.
Pero aún es peor tener la certeza de que no vas a disfrutar el futuro que anhelas.

martes, diciembre 25, 2012

EL MITO DEL MURCIÉLAGO





En Komo, un pueblo de Sierra Leona, se cuenta que, el creador, proveía la luz del sol y, durante la noche, la del claro de la luna; de este modo nunca se estaba a oscuras ni se tenía frío. El dios le pidió al murcélago que llevara una cesta llena de oscuridad a la luna, pero el murciélago, extenuado, dejó la carga en el suelo para recuperar el aliento y para alimentarse, momento en que unos animales descubrieron la cesta, la abrieron y dejaron escapar la oscuridad del interior. Desde entonces, el murciélago duerme durante el día y se despierta por la noche para comenzar su viaje eterno en busca de la oscuridad que se le escapó y así retomar su fútil intento de devolverla al interior de la cesta y cumplir con su cometido.


Mitología, todos los mitos y leyendas del mundo- Janet Parker.

domingo, diciembre 16, 2012

BALTASAR GARZÓN VS BALTASAR GRACIÁN

Baltasar Garzón

"Corrupción y crisis económica van de la mano."


Baltasar Garzón










Baltasar Gracián
"Ir siempre prevenido: contra los descorteses, los porfiados, los presumidos y todo tipo de necios. Son muchos, pero lo prudente es no encontrarse con ellos. Cada día uno debe armarse de decisión ante el espejo de la prudencia. Así se vencerán los encuentros necios. Si se va sobre aviso no se arriesgará la reputación. Quien va precavido no sufrirá la impertinencia. Es difícil moverse por el trato humano porque está lleno de trampas de descrédito. Lo más seguro es cambiar de rumbo con la astucia de Ulises. Es muy útil la evasiva táctica. La generosidad es, por encima de todo, la única salida de los aprietos."
Baltasar Gracián
 
 
 
 

domingo, diciembre 09, 2012

32 SILLAS




Tras un rápido barrido visual, Guillermo fijó la mirada en la única silla vacía de la sala de espera del hospital.  Se aseguró de que nadie se la disputara, ya que sólo él permanecía de pie. Se acercó y se sentó.  A su izquierda quedó un pasillo. A su derecha una de las dos filas de dieciséis asientos que flanqueaban  la habitación rectangular. Ambas hileras se enfrentaban.  Aunque se trataba de sencillas intervenciones ambulatorias, los nervios de pacientes y acompañantes creaban un ambiente tenso  y espeso.  Guillermo decidió centrar su atención en el libro que previsoramente había traído.  

Aún no había finalizado la lectura de la primera página, cuando se dio cuenta de que algo no iba bien. Una voz resaltaba entre los leves murmullos del resto de la sala. Se trataba de la señora que tenía a su derecha. Frisaba los sesenta años, presentaba  escasa estatura y, el torso que cubría con una leve chaquetita de algodón beige, hacía tiempo que había perdido la finura que regala la juventud. Pues bien, la señora P. estaba acompañada por una amiga de similares características corpóreas, la señora T., que vestía un jersey de punto rojo.   

Guillermo cerró el libro y los ojos, bajó la cabeza y se dispuso a analizar aquella interminable perorata con la que P. castigaba a T.. Se trataba de frases interminables,  repletas de personajes vacíos e intrascendentes, de los que sacaba, en cambio, un gran provecho.  El tono era insufriblemente monótono. T. se limitaba a asentir utilizando refranes y frases hechas con las que parecía corroborar lo dicho por P..

Guillermo, utilizando el sentido común, hizo el cálculo de que en cinco o diez minutos P. acabaría su discurso;  aunque solo fuera por el agotamiento simultáneo de asuntos, palabras y resuello. Pero se equivocó. Cuarentaicinco minutos después,  P.  continuaba su martilleo contra T. que, incomprensiblemente, seguía atendiendo erguida sobre la silla sin desvanecerse.

Pasada la primera hora, Guillermo asistía atónito a lo que, creía, tenía que ser un engaño de su sobreexcitada  imaginación:  P. continuaba hablando. Y lo hacía sin pausas, sin tomar oxígeno con el que poder respirar y generar las ínfimas corrientes de aire que, pasando por la laringe, nos permiten tañer las cuerdas vocales y generar sonidos. 

Guillermo giró bruscamente la cabeza y buscó con los ojos, a escasos treinta centímetros del cogote de P. , algo que pudiese explicar lo que tan extraordinariamente llevaba ocurriendo en la sala de espera de este hospital de provincias.

Encontró algo que le llamó la atención.  En el costado, justo debajo del brazo, se notaba una vibración extraña que se hinchaba y  deshinchaba formando pequeños bultos en la chaqueta de P.. Se sujetó la cabeza con ambas manos. Pero el extraño latir de la chaqueta se había apoderado de su razón, aislándole del mundo real, lo que no presagiaba nada bueno.

Repentinamente, Guillermo se abalanzó sobre P. y, usando manos y dientes,  arrancó ante el estupor de todos los presentes la chaqueta y la blusa de P, dejando al descubierto dos enormes branquias de tonalidades rosáceas.  

PASADO, PRESENTE Y FUTURO









 












El presente existe pero no perdura y, en cambio, el pasado y el futuro tienen duración, pero no existencia.


San Agustín (354-430)

sábado, diciembre 08, 2012

LA EXPANSIÓN DEL ISLAM - JUAN ESLAVA GALÁN











.. De pronto la creencia común en Alá unía a las tribus y encauzaba su energía hacia un objetivo común: llevar el islam al resto del mundo. Para el islam, el mundo se divide en islámico, o
dar al-islam, "la casa del islam" *, y dar al-harb, o "casa en guerra", el mundo que queda por conquistar.
....

Cabe preguntarse: ¿por qué no evolucionaron los países islámicos como lo hicieron lo cristianos? Los cristianos gozaron de un "siglo de las luces" (el XVIII) en el que lograron escapar de las dos tiranías que hasta entonces los privaban de las libertades: la de las monarquías absolutas y la de la iglesia. Para ello se dotaron de gobiernos constitucionales y deslindaron religión y Estado.
En el islam no ocurrió esa evolución ilustrada. Aún hoy, la ley religiosa (la sharía) sigue inmiscuyéndose en la ley civil y mediatizando la vida del individuo. Los intentos de desarrollar un estado laico han fracasado estrepitosamente. Por eso, mientras occidente progresaba a partir del siglo XVIII, el islam jamás separó lo religioso de lo civil. Su ordenamiento jurídico se somete a la sharía, una ley religiosa basada en los preceptos del Corán, incompatible con la Declaración de los Derechos del Hombre que, desde la Revolución francesa, inspira la legislación occidental. Esto explica que los musulmanes sean inasimilables por las sociedades occidentales que los acogen. No hay posible concordancia entre el Occidente laico y el islam porque, como dice Ghannoushi, "Si en occidente la centralidad del mundo la ocupa el hombre, en el islam ese puesto lo ocupa Dios".



*Actualmente los islamistas engloban en dar al-islam cualquier territorio que alguna vez estuviera habitado por musulmanes, lo que incluye la península Ibérica. Una exigencia innegociable del islam es recuperar estos territorios y volver a islamizarlos. Que tomen nota los afectados.

La expansión del islam, Historia contada para escépticos    (Juan Eslava Galán)

viernes, diciembre 07, 2012

BUITRES VOLANDO (JITANJÁFORA II)



Asabandadas ridan
ridan blacuas
musdean blacuas.

Asabandadas bandis
bandis recean.



 Definición de Jitanjáfora