Cuando nuestras manos se rozaron de forma fortuita
reímos inocentes y, sobresaltados,
saboreamos ese instante.
Apenas hubo palabras, no hicieron falta.
Cuanto con tan poco, Mimarzgz.Me alegra verte activo.Un abrazo.
Muchas gracias, Enrique. Un abrazo muy fuerte.
Cuanto con tan poco, Mimarzgz.
ResponderEliminarMe alegra verte activo.
Un abrazo.
Muchas gracias, Enrique. Un abrazo muy fuerte.
ResponderEliminar